EL PROTOCOLO
Sin sustrato no hay resolución. Sin señal no hay cierre. El pack te da los dos.
En corto: el omega-3 y los SPM no hacen lo mismo ni van al mismo ritmo. El EPA y el DHA son el material: se instalan en la membrana de tus células despacio —el EPA del glóbulo rojo tarda 28 días en llegar a la mitad del camino y unos 180 en asentarse— y desde ahí tu cuerpo fabrica sus señales de cierre. Los precursores de los SPM, en cambio, son el escalón siguiente de esa cadena ya subido: aparecen en sangre en horas y al día siguiente casi se han ido. Por eso el sustrato se toma para acumular y la señal se reparte a lo largo del día. No compiten: son dos piezas de un mismo sistema, cada una con su reloj.
Contenido
El omega-3 es el material; los precursores de los SPM son el primer escalón ya subido.
Tu cuerpo fabrica sus señales de cierre en una cadena de pasos. Arriba del todo están el EPA y el DHA, guardados en la membrana de tus células. Cuando hace falta, una enzima los transforma en unas moléculas intermedias —el 18-HEPE, que sale del EPA, y el 17-HDHA y el 14-HDHA, que salen del DHA— y de ahí salen las resolvinas, las protectinas y las maresinas. Si te suenan poco, aquí tienes qué son los SPM contado desde el principio.
Los neutrófilos humanos transforman el 17-HDHA en resolvinas1, y las enzimas humanas convierten el 18-HEPE en las resolvinas de la serie E23.
Así que hay dos maneras de alimentar esa cadena. Aportar el material de arriba —EPA y DHA— o aportar también el escalón intermedio, que es lo que hacen los aceites marinos enriquecidos en precursores.
Porque más omega-3 da más precursores, pero el último paso lo decide tu cuerpo, no la dosis.
La primera mitad funciona como uno esperaría. Cuando tomas más EPA y DHA, los precursores en sangre suben en línea recta con la dosis, y con muy poca diferencia entre unas personas y otras4. Con EPA, el 18-HEPE se multiplica por cinco; con DHA, el 17-HDHA y el 14-HDHA se multiplican por tres5.
La segunda mitad es otra historia. El paso de precursor a resolvina ya hecha no sigue a la dosis: las resolvinas finales suben de forma irregular, como recoge la revisión de De Souza de 202511, y Philip Calder, uno de los investigadores de referencia en omega-3, lo resume sin rodeos: la relación entre lo que tomas y los SPM concretos que aparecen «no está clara»6.
La razón tiene que ver con el momento. Una inflamación tiene dos fases, y las células cambian de fabricación entre una y otra: primero sacan las señales que encienden, y después esas mismas células pasan a fabricar las que cierran7. La enzima que hace el trabajo de cierre es la misma que produce señales de encendido3. El cuerpo no convierte todo su EPA en resolvinas porque sí: lo convierte cuando el proceso lo pide.
Por eso el sustrato solo no garantiza la señal, y por eso tiene sentido aportar la señal además del sustrato. Es lo que ya contamos en por qué tomas omega-3 y sigues inflamado.
Semanas para empezar a subir en la membrana y meses para asentarse.
Con aceite de pescado a diario, el EPA en sangre llega a su techo en cuatro a ocho semanas8. En la membrana del glóbulo rojo va más despacio: tarda 28 días en recorrer la mitad del camino y unos 180 en estabilizarse. En la grasa del cuerpo, años.
Dicho de otro modo: la membrana del glóbulo rojo refleja lo que has comido en el último mes o dos. Por eso el Índice Omega-3 se mide ahí, y por eso un bote de dos semanas apenas lo mueve: ni siquiera llega a la mitad del camino.
El sustrato es un depósito que se llena con constancia. Ni se llena en días ni se vacía en días. Lo que cuenta es tomarlo cada día, durante meses.
Y si vienes de un verano sin pescado, el depósito arranca más bajo. En cuánto tarda tu cuerpo en recuperarse del verano están los tiempos de cada cosa.
Horas. Y al día siguiente casi se han ido.
En un ensayo con placebo, con una sola toma de aceite marino enriquecido, los SPM en sangre subieron a lo largo de las horas siguientes, y más cuanto mayor era la dosis9.
Con el aceite del propio fabricante del ingrediente10, el 18-HEPE en plasma se multiplicó por 134 a las tres horas, bajó a la mitad a las seis y a las 24 horas estaba solo tres veces por encima del principio. El 17-HDHA llegó a multiplicarse por 38, y el 14-HDHA por 46. En ese mismo estudio también subieron varios SPM finales, como la resolvina D5 y la protectina DX.
La señal no se acumula como el sustrato: sube, hace su recorrido y baja. Hay que volver a aportarla cada día.
Sí lo necesitas. La señal va y viene; el depósito es lo que se queda.
Tres razones:
El aceite enriquecido también lleva EPA y DHA —en el estudio de las 24 horas, la mayor parte del aceite era omega-310—, pero la cantidad que entra en una toma diaria es pequeña. Los aceites enriquecidos aportan precursores además de una dosis baja de EPA y DHA11.
Y al revés: el omega-3 solo no garantiza que la señal aparezca cuando hace falta. Dos piezas, no dos opciones. Si quieres el porqué de fondo, el omega-3 es el sustrato lo cuenta entero.
El sustrato, una vez al día. La señal, repartida en las tres comidas.
La lógica sale directamente de los dos relojes. El depósito se llena despacio y no hace falta fraccionarlo: basta una toma diaria, siempre a la misma hora. La señal sube y baja en horas, así que tiene sentido repartirla.
Así lo planteamos en el Pack ProResolutivo:
| Desayuno | Comida | Cena | Al día | |
|---|---|---|---|---|
| Omega 3 Pro (sustrato) | — | 2 | — | 2 cápsulas · 1.600 mg de EPA+DHA |
| SPMs Pro (señal) | 1 | 1 | 1 | 3 cápsulas · 450 mg de EPA+DHA y 255 µg de precursores |
En total son 2.050 mg de EPA+DHA al día, más los precursores medidos: 75 µg de 18-HEPE, 120 µg de 17-HDHA y 60 µg de 14-HDHA.
Si no venías tomando omega-3, el primer mes los SPMs Pro van a 2-2-2 (seis al día) mientras el Omega 3 Pro llena el depósito, que es justo la parte lenta. Ese mes suman 2.500 mg de EPA+DHA y 510 µg de precursores. A partir del segundo mes, 1-1-1.
Con la dosis diaria de Omega 3 Pro vas holgado sobre los 250 mg de EPA y DHA con los que estos ácidos grasos contribuyen al funcionamiento normal del corazón, y sobre los 250 mg de DHA con los que el DHA contribuye a mantener el funcionamiento normal del cerebro y la visión en condiciones normales.
Lo que aún falta: todavía no hay un ensayo que haya probado los dos juntos. La combinación sale de cómo funciona la cadena, que sí está medida en personas.
Si no sabes por dónde empezar, el test de seis preguntas te dice en dos minutos si tu cuerpo está en condiciones de cerrar bien.
★★★★★ 4,9 · 533 reseñas
Sí. Actúan en pasos distintos de la misma cadena: el omega-3 aporta el EPA y el DHA con los que el cuerpo fabrica sus mediadores de resolución, y los aceites enriquecidos aportan precursores de esos mediadores, como el 18-HEPE, el 17-HDHA y el 14-HDHA. En el Pack ProResolutivo, el omega-3 se toma una vez al día con la comida y los SPM se reparten en desayuno, comida y cena.
El EPA de la membrana del glóbulo rojo tarda 28 días en llegar a la mitad de su nivel final y alcanza un nivel estable hacia los 180 días de toma diaria. Por eso la membrana refleja lo que has tomado en el último mes o dos, y por eso el omega-3 se plantea como toma continuada durante meses.
Tras una sola toma de aceite marino enriquecido, el 18-HEPE en plasma se multiplicó por 134 a las tres horas y a las 24 horas estaba unas tres veces por encima del nivel inicial. Suben en horas y bajan en un día, por eso tiene sentido tomarlos cada día y repartidos.
Fabricas más precursores: en un ensayo de un año, el 18-HEPE y el 17-HDHA en sangre subieron en línea recta con la dosis de EPA y DHA. El paso siguiente, de precursor a resolvina, no sigue a la dosis de forma tan directa, porque el cuerpo lo activa según el momento del proceso inflamatorio.
Sí. Los aceites marinos enriquecidos en precursores de SPM son aceite de pescado, así que también aportan EPA y DHA, aunque en una toma diaria la cantidad es menor que la de un omega-3 concentrado. SPMs Pro aporta 450 mg de EPA+DHA en sus tres cápsulas diarias; Omega 3 Pro, 800 mg por cápsula.
Todavía no hay un ensayo diseñado para comparar el omega-3 convencional con y sin fracción enriquecida. Lo que sí está medido en personas es cada parte por separado: cómo se incorpora el EPA a la membrana, cómo suben los precursores con la dosis de omega-3 y cómo suben en sangre tras tomar un aceite enriquecido.
✔️ Revisión médica
Este artículo ha sido revisado por el Dr. Jorge Oseguera Anguiano, médico especialista en Medicina Funcional, para garantizar el rigor de su contenido.
Fundador de Vibefarma. Especialista en omega-3, SPMs (mediadores pro-resolutivos) y resolución de la inflamación. Trabajo el concepto de coherencia biológica: darle al cuerpo lo que necesita para recuperar su capacidad innata de resolver y sanar. Divulgo sobre nutrición celular basada en evidencia científica. ¿Nos sigues?
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