Qué son los SPMs y cómo resuelven la inflamación (guía completa)

Cuando algo se inflama —una rodilla, una encía, el intestino— casi todos pensamos en lo mismo: frenarlo. Un antiinflamatorio, un ibuprofeno, algo que baje la hinchazón y quite el dolor.

Pero hay una pregunta que casi nadie se hace: cuando la inflamación ya ha cumplido su función, ¿quién la apaga?

Durante años se creyó que la inflamación se desvanecía sola, de forma pasiva, como una hoguera que se queda sin leña. Hoy sabemos que no es así. Tu cuerpo tiene un sistema activo para resolver la inflamación, y funciona con unas moléculas concretas: los SPMs.

Qué son los SPMs

SPMs son las siglas de Specialized Pro-resolving Mediators, en español mediadores pro-resolutivos especializados. Son moléculas que tu propio organismo fabrica para cerrar el proceso inflamatorio una vez que la amenaza ha pasado.

Dentro de esta familia hay varios grupos con nombre propio: resolvinas, protectinas y maresinas. Cada una participa en una fase distinta del apagado. No son un fármaco ni un invento de laboratorio: son parte de tu biología, igual que lo son las hormonas o los neurotransmisores.[1,3]

La forma más sencilla de entenderlos es esta: si la inflamación es una alarma que se enciende cuando hay un problema, los SPMs son el interruptor que la apaga cuando el problema ya está resuelto.

Quién los descubrió

Esto no es una teoría de nicho. El principal responsable de que hoy hablemos de SPMs es el Dr. Charles Serhan, investigador de la Universidad de Harvard, que identificó estas moléculas y describió cómo el cuerpo pasa de «inflamar» a «reparar».

Su trabajo cambió una idea que llevaba décadas asentada. La inflamación no termina porque se agote: termina porque el organismo activa un programa para terminarla. Y ese programa se ejecuta con SPMs.[2,4]

Suprimir no es lo mismo que resolver

Aquí está el matiz que lo cambia todo, y conviene entenderlo bien.

Suprimir la inflamación es desconectar la alarma. El fuego sigue ahí, solo que ya no lo notas. Es lo que hace un antiinflamatorio clásico: bloquea la señal, calma el síntoma, pero no limpia el terreno.

Resolver es otra cosa. Es mandar a los bomberos, apagar el fuego de verdad y reparar lo que se ha quemado. El proceso se completa. Y eso es exactamente lo que hacen los SPMs, en tres pasos:

  1. Frenan la señal inflamatoria cuando ya ha cumplido su función.
  2. Retiran las células y los restos del tejido dañado.
  3. Devuelven el tejido a la normalidad, sin dejar inflamación de fondo arrastrándose.

La diferencia importa porque una inflamación que no se resuelve del todo no desaparece: se queda a fuego lento. Y esa inflamación crónica de bajo grado está detrás de muchos problemas que asociamos simplemente a «hacerse mayor».

De dónde salen los SPMs

Los SPMs no aparecen de la nada. Tu cuerpo los fabrica a partir de una materia prima concreta: los ácidos grasos omega-3, en especial el EPA y el DHA.[1,3]

Dicho de otro modo: sin suficiente EPA y DHA, tu organismo tiene la maquinaria para resolver la inflamación, pero le falta el material para construir las herramientas. Es como tener la fábrica montada y quedarte sin acero.

Y aquí aparece un problema de base. La mayoría de la población no consume EPA y DHA en cantidad suficiente, porque comemos poco pescado azul de calidad y mucho aceite vegetal rico en omega-6. El resultado es un cuerpo con la capacidad de resolver, pero sin combustible para hacerlo.

Por qué no vale cualquier omega-3

Llegados a este punto, mucha gente piensa: «pues me tomo un omega-3 y listo». Ojalá fuera tan sencillo.

No todos los omega-3 sirven para esto. Hay tres cosas que marcan la diferencia entre uno que ayuda a producir SPMs y uno que apenas hace nada:

  • Concentración real por cápsula. Que el EPA y el DHA figuren por cápsula, no por dosis de tres. Algunos productos anuncian «1.200 mg» en grande, pero esa cantidad es para varias cápsulas. Un detalle pequeño que cambia mucho.
  • Forma de triglicéridos (TG). El omega-3 en forma de triglicéridos se absorbe mejor que el de éster etílico, más barato y habitual. Que llegue a donde tiene que llegar depende de esto.
  • Certificación IFOS. Es la garantía de pureza y de que no arrastra metales pesados ni un nivel de oxidación alto.

Este tema da para un artículo entero, y lo tendrá: cómo elegir un buen omega-3 será una de las próximas guías del blog.

Dos caminos hacia tus SPMs

Con todo lo anterior sobre la mesa, hay dos formas de tener SPMs trabajando por ti:

La primera es fabricarlos tú, dándole a tu cuerpo un omega-3 de verdad (concentrado, en triglicéridos, certificado) para que tenga materia prima de sobra. Es el camino natural y el que recomendamos como base.

La segunda es tomarlos ya formados. Hoy es posible aportar directamente esos SPMs, sin depender de cuánto los produzca tu organismo por su cuenta. Es lo que hicimos con SPMs Pro: los mediadores pro-resolutivos, ya formados.

No son opciones enfrentadas. Un buen omega-3 es la base para casi todo el mundo; los SPMs directos tienen sentido cuando quieres apoyar la resolución de forma más específica.

Preguntas frecuentes

¿Los SPMs son un antiinflamatorio?

No exactamente. Un antiinflamatorio suprime la señal; los SPMs ayudan a resolver el proceso y a reparar el tejido. Actúan en fases distintas.

¿Puedo producir SPMs solo con la dieta?

Puedes favorecerlo comiendo pescado azul de calidad, pero la mayoría de la gente no llega a las cantidades de EPA y DHA necesarias solo con la alimentación.

¿Qué diferencia hay entre tomar omega-3 y tomar SPMs?

El omega-3 es la materia prima con la que tu cuerpo fabrica SPMs. Los SPMs Pro aportan esas moléculas ya formadas.

¿Esto está respaldado por la ciencia?

La investigación sobre SPMs, liderada por el Dr. Charles Serhan (Harvard), lleva años en marcha y sigue creciendo: solo sobre resolvinas hay más de 1.400 publicaciones científicas indexadas. Es un campo activo, no una moda pasajera.[5]

En resumen

La próxima vez que algo se inflame, vale la pena recordar que tu cuerpo no solo sabe encender la alarma: sabe apagarla y reparar el daño. Solo necesita las moléculas adecuadas para hacerlo.

Y esas moléculas, los SPMs, dependen de algo tan concreto como el omega-3 que le das.

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Referencias científicas

  1. Ferreira I, et al. Resolvins, Protectins, and Maresins: DHA-Derived Specialized Pro-Resolving Mediators, Biosynthetic Pathways, Synthetic Approaches, and Their Role in Inflammation. Molecules, 2022.
  2. Serhan CN, et al. Resolvins in inflammation: emergence of the pro-resolving superfamily of mediators. The Journal of Clinical Investigation, 2018.
  3. Chiang N, Serhan CN. Specialized Pro-Resolving Mediator Network: An Update on Production and Actions. Essays in Biochemistry, 2020.
  4. Serhan CN, Bäck M, et al. Expert consensus report on lipid mediators: Role in resolution of inflammation and muscle preservation. FASEB Journal, 2024.
  5. Serhan CN, et al. E-series resolvin metabolome, biosynthesis and critical role of stereochemistry of specialized pro-resolving mediators (SPMs) in inflammation-resolution. Seminars in Immunology, 2022.

✔️ Revisión médica

Este artículo ha sido revisado por el Dr. Jorge Oseguera Anguiano, médico especialista en Medicina Funcional, para garantizar el rigor de su contenido.

Toni Villar

Fundador de Vibefarma. Especialista en omega-3, SPMs (mediadores pro-resolutivos) y resolución de la inflamación. Trabajo el concepto de coherencia biológica: darle al cuerpo lo que necesita para recuperar su capacidad innata de resolver y sanar. Divulgo sobre nutrición celular basada en evidencia científica. ¿Nos sigues?

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