En corto: la inflamación no se apaga sola. Resolverla es un programa activo que tu cuerpo ejecuta en cinco pasos: deja de llamar refuerzos, retira a los que llegaron, limpia los restos, ordena reparar y da el proceso por cerrado. Durante décadas se creyó que la inflamación terminaba de forma pasiva, por agotamiento; hoy se sabe que la resolución es una fase biosintéticamente activa con sus propias moléculas —los SPM (mediadores prorresolutivos)—. Unos, las lipoxinas, salen del ácido araquidónico; los otros —resolvinas, protectinas y maresinas— los fabrica tu cuerpo a partir del EPA, el DHA y el DPA de tu omega 3. Y hay un detalle que lo cambia todo: ese programa arranca en las primeras horas, no al final. Sin material disponible, el programa no arranca.
Te haces un corte en la mano. A los pocos días, la zona ya no duele, ya no está roja y la piel vuelve a ser piel. Damos por hecho que eso pasa «porque sí»: se acabó lo que la causó y la inflamación se fue apagando poco a poco, como un fuego que se queda sin leña.
Pues no funciona así. Y entender por qué es, probablemente, lo más útil que vas a leer sobre inflamación.
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Durante décadas se creyó que la inflamación se apagaba sola
El modelo clásico decía que la inflamación aguda terminaba de forma pasiva: las señales que la habían encendido se iban diluyendo y, sin nada que la mantuviera, el proceso se apagaba por sí mismo. Era una idea razonable. Y era incorrecta.
El grupo de Charles Serhan, en Harvard, describió que la resolución es un programa activo y coordinado que se pone en marcha en las primeras horas de la respuesta inflamatoria1. No es lo que queda cuando la inflamación se acaba: es un proceso propio, con sus fases, sus moléculas y sus tiempos. Hoy la resolución está descrita como una fase biosintéticamente activa3.
Es la diferencia entre apagar y cerrar. Los bomberos apagan el fuego. Pero si nadie retira lo quemado y repara lo dañado, la zona se queda negra. Tu cuerpo tiene quien apaga y quien limpia y repara — y son procesos distintos.
El programa de resolución de la inflamación, en cinco pasos
Esto es lo que ocurre, en orden, cuando una inflamación se resuelve de verdad1:
1Deja de llamar refuerzos. Se detiene el reclutamiento de neutrófilos, las células que acuden primero al foco. Mientras siguen llegando, el proceso no puede cerrarse.
2Los que llegaron se retiran. Se activa su muerte programada —la apoptosis—, de forma ordenada y sin dañar el tejido de alrededor.
3Alguien limpia los restos: la eferocitosis. Los macrófagos engullen esas células retiradas. Engullir es fagocitosis, el mecanismo general por el que una célula se come algo —un microbio, una partícula—. Pero cuando lo que se come son células propias muertas por apoptosis, tiene nombre propio: eferocitosis, del latín effero, «llevarse para enterrar». No es un matiz de vocabulario: sin esa retirada, los restos mantienen el aviso encendido y el proceso no puede cerrarse.
4Se da la orden de reparar. Esa misma limpieza libera las señales que ponen al tejido a reconstruirse. Limpiar y reparar no son dos cosas seguidas: lo uno dispara lo otro.
5El proceso se da por terminado. Los macrófagos abandonan la zona y el tejido queda como estaba. La inflamación no se ha apagado: se ha resuelto.
Los tres nombres que conviene distinguir
- Apoptosis — la muerte celular programada. La célula se apaga de forma ordenada, sin romperse ni derramar su contenido. Es el paso 2.
- Fagocitosis — el mecanismo general por el que una célula engulle y digiere algo: un microbio, una partícula, un resto.
- Eferocitosis — la fagocitosis específica de células propias muertas por apoptosis. Es el paso 3, y es la que retira el escombro para que el tejido pueda repararse.
Dicho corto: la eferocitosis es un tipo de fagocitosis —la que se ocupa de los propios—, y solo tiene sentido después de la apoptosis. Los tres van en cadena, no en paralelo.
Ninguno de estos cinco pasos es automático. Cada uno necesita que alguien dé la orden.
El principio programa el final
Aquí está el detalle del que casi nadie habla, y es tan bueno que el propio artículo científico se titula así: «Resolution of inflammation: the beginning programs the end» — la resolución de la inflamación: el principio programa el final1.
El programa de cierre no arranca cuando la inflamación termina. Arranca a la vez que se enciende, en las primeras horas. Mientras el foco está en plena actividad, ya se está decidiendo cómo y cuándo va a cerrarse.
Y hay un cambio de guardia: los mediadores que dominan al principio —prostaglandinas y leucotrienos— dan paso a otras moléculas, las lipoxinas, que inician la secuencia de terminación1. La misma respuesta que enciende el proceso es la que, si todo va bien, prepara su apagado.
La consecuencia práctica es incómoda pero clara: tu cuerpo cierra con el material que ya tenía, no con el que le des cuando ya te duele.
De qué está hecho el programa: los SPM
Las moléculas que dirigen todo esto se llaman SPM: mediadores prorresolutivos especializados. Son una familia que incluye lipoxinas, resolvinas, protectinas y maresinas23.
Funcionan como señales de parada: terminan la respuesta inflamatoria cuando ya no hace falta y promueven activamente la reparación y la regeneración del tejido. Como describe Charles Serhan, el investigador que identificó estos mediadores, entre sus acciones descritas está también la de limitar el dolor4. No bloquean nada: ordenan cerrar.
¿Y de dónde salen? Las resolvinas, las protectinas y las maresinas se fabrican a partir de tus omega 3 —el EPA y el DHA—23, y acortan el tiempo que los neutrófilos pasan en el foco1.
Aquí encaja el omega 3 en toda esta historia. No es un antiinflamatorio que apaga desde fuera: es la materia prima con la que tu cuerpo fabrica las moléculas que cierran el proceso. Sin sustrato disponible, el programa no tiene con qué ejecutarse. Lo explicamos entero en por qué el omega 3 no es un antiinflamatorio.
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Qué pasa cuando la inflamación no se resuelve
Cuando la respuesta de resolución no es eficaz o no llega a tiempo, la inflamación puede cronificarse: en vez de cerrarse, se queda de fondo, a bajo nivel, durante meses o años43. Es lo que solemos llamar inflamación crónica — y visto así, no es una inflamación que se haya vuelto permanente, sino una que nunca llegó a resolverse.
Esto ha cambiado la forma de mirar muchas situaciones inflamatorias persistentes. Un ejemplo bien documentado: la aterosclerosis se describe hoy no solo como una inflamación de la pared arterial, sino como una condición inflamatoria no resuelta, a la que le falta el paso de la fase proinflamatoria a la prorresolutiva6.
Dicho de otro modo: en muchos casos el problema no es que se encienda. Es que no se apaga del todo.
Lo que esto NO significa
Importante, y lo decimos claro:
- Este artículo es divulgación científica, no consejo clínico ni una guía de tratamiento.
- El omega 3 y los SPM son complementos alimenticios. No tratan, no curan ni previenen ninguna enfermedad, y no sustituyen a ningún tratamiento médico.
- Los SPM están descritos y medidos en personas: se han cuantificado en tejido humano y se ha visto que aparecen alterados en procesos inflamatorios crónicos7. Ahora bien, la evidencia sobre qué consigue administrarlos como complemento sigue en construcción, con ensayos en marcha. Describir un mecanismo no es lo mismo que demostrar un resultado clínico, y conviene no confundirlos.
- Si tienes una condición inflamatoria diagnosticada o tomas medicación, consulta con tu médico antes de cambiar nada. Y no dejes ningún tratamiento por tu cuenta.
Lo que sí podemos decir, y es bastante: tu cuerpo tiene un programa para cerrar la inflamación, ese programa necesita materia prima, y esa materia prima es el omega 3 que comes.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la resolución de la inflamación?
Es el proceso activo por el que el cuerpo cierra una inflamación y repara el tejido. No es que la inflamación baje: es un programa propio, con fases ordenadas y moléculas específicas, que termina el proceso y devuelve el tejido a su estado normal.
¿Resolver es lo mismo que bajar la inflamación?
No. Bajar la inflamación es reducir la intensidad de la respuesta. Resolver es completar el proceso: parar el reclutamiento, retirar las células, limpiar los restos y reparar. Se puede tener una inflamación poco intensa y aun así sin cerrar.
¿Qué son los SPM?
Los mediadores prorresolutivos especializados: lipoxinas, resolvinas, protectinas y maresinas. Son las moléculas que actúan como señal de cierre. El cuerpo fabrica resolvinas y protectinas a partir del EPA y el DHA del omega 3.
¿Qué es la eferocitosis?
Es la retirada de las células propias muertas por apoptosis, a cargo de los macrófagos. Es un tipo concreto de fagocitosis: la fagocitosis es engullir cualquier cosa —un microbio, una partícula—, y la eferocitosis es engullir específicamente células propias ya muertas. El nombre viene del latín effero, «llevarse para enterrar». Sin ella, los restos celulares mantienen el estímulo inflamatorio activo y la inflamación no se cierra.
¿Cuándo empieza el programa de resolución?
En las primeras horas de la inflamación, a la vez que esta se pone en marcha — no al final. Por eso importa que el material esté disponible antes, y no cuando ya hay molestias.
¿Por qué una inflamación se queda crónica?
Porque el programa de resolución no se completa o no llega a tiempo. En lugar de cerrarse, el proceso se queda activo a bajo nivel. Es lo que se conoce como inflamación no resuelta.
¿El omega 3 resuelve la inflamación?
El omega 3 no resuelve por sí mismo: es el sustrato con el que tu cuerpo fabrica las moléculas que dirigen la resolución. Es un complemento alimenticio, no un tratamiento, y no sustituye al criterio de tu médico.
Referencias
- Serhan CN, Savill J. Resolution of inflammation: the beginning programs the end. Nature Immunology, 2005;6(12):1191-7.
- Serhan CN. Pro-resolving lipid mediators are leads for resolution physiology. Nature, 2014;510(7503):92-101.
- Chiang N, Serhan CN. Specialized pro-resolving mediator network: an update on production and actions. Essays in Biochemistry, 2020;64(3):443-462.
- Fredman G, Serhan CN. Specialized pro-resolving mediators in vascular inflammation and atherosclerotic cardiovascular disease. Nature Reviews Cardiology, 2024;21(11):808-823.
- Serhan CN. Systems approach to inflammation resolution. Journal of Thrombosis and Haemostasis, 2009;7(Suppl 1):44-8.
- Viola J, Soehnlein O. Atherosclerosis — A matter of unresolved inflammation. Seminars in Immunology, 2015;27(3):184-93.
- Vickery TW, Armstrong M, Kofonow JM, et al. Altered tissue specialized pro-resolving mediators in chronic rhinosinusitis. Prostaglandins, Leukotrienes and Essential Fatty Acids, 2020;164:102218.
✔️ Revisión médica
Este artículo ha sido revisado por el Dr. Jorge Oseguera Anguiano, médico especialista en Medicina Funcional y Pro-resolutiva, para garantizar el rigor de su contenido.
Toni Villar
Fundador de Vibefarma. Especialista en omega-3, SPMs (mediadores pro-resolutivos) y resolución de la inflamación. Trabajo el concepto de coherencia biológica: darle al cuerpo lo que necesita para recuperar su capacidad innata de resolver y sanar. Divulgo sobre nutrición celular basada en evidencia científica. ¿Nos sigues?


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