Omega 3 beneficios cerebro

El Omega-3 y sus beneficios para el cerebro

Tan sólo 9 min de lectura para tener las cosas más claras 😉

El tener altas concentraciones de ácidos grasos Omega-3 en la sangre ha demostrado proporcionar diversos beneficios a la salud en general, pero también al cerebro y a todo el sistema nervioso.

Tal como si fuese el ordenador de abordo de un coche, el cerebro es el que decide y regula todas las acciones del cuerpo humano.

Desde realizar un simple movimiento como cerrar los ojos a realizar movimientos más complejos como correr.

Pero también posee la capacidad de realizar un pensamiento abstracto que ayuda al ser humano a superar los obstáculos del día a día.

Sin embargo, las funciones del cerebro no terminan ahí.

Para dejarlo bien claro, el cerebro es el encargado de mandar todos los impulsos eléctricos que a través de una u otra estructura, realizarán una actividad final, ya sea un movimiento físico, un pensamiento, un cálculo, etc.

Por esta razón, vigilar la salud del cerebro es indispensable para poder tener una vida a niveles óptimos y esto se puede realizar simplemente mediante la aplicación de una buena nutrición diaria.

La bibliografía médica expone que el sistema nervioso está formado principalmente por tejido graso.

Entonces, es lógico pensar que la administración de buenos ácidos grasos a través de la dieta ayudará a mantener su funcionalidad.

El ácido graso Omega 3 es uno de estos elementos, siendo respaldado por numerosos estudios clínicos, especialmente en el ámbito del sistema nervioso.

Este juega un papel fundamental en la formación del cerebro, las células nerviosas, las sinapsis neuronales, además de tener un efecto protector contra la neuroinflamación.

Según mucha de la bibliografía existente en este momento, este elemento graso podría ser el encargado de evitar la aparición o evolución de enfermedades psiquiátricas como la ansiedad, depresión, conductas agresivas o la esquizofrenia, reducir las crisis epilépticas, proteger contra la demencia, enfermedad de Alzheimer y Parkinson, entre muchas otras.

Aquí se presenta una lista con algunos de los beneficios que conlleva la inclusión del ácido graso Omega-3 a la dieta diaria del ser humano actual.

1. Los beneficios del Omega-3 en los trastornos psiquiátricos.

Desde hace muchos años se ha venido estudiando la asociación de este elemento nutricional con la prevención y control de ciertas patologías y trastornos de la psiquis en diferentes grupos de personas con distintas edades, profesiones y situaciones de vida en general.

Comportamiento Agresivo

Para mencionar algunos, en el año 2004, Iribarren et al publicaron un estudio realizado entre los años 1990 y 1993 donde relacionaron la ingesta de altas dosis de DHA y pescados ricos en ácidos grasos Omega-3 con una menor probabilidad de presentar comportamientos hostiles y agresivos en adultos jóvenes.

Un estudio publicado en la revista “International Review of Psychiatry” de Inglaterra considera el déficit temprano de DHA y EPA con bajos niveles de serotonina, los cuales podrían ocasionar un desarrollo poco óptimo de los sistemas de neurotransmisores regulados por el sistema límbico y la corteza pre-frontal.

Este defectuoso desarrollo conllevaría a ciertas irregularidades en el comportamiento.

Depresión

En el año 2003, Tiemeier et al demostraron que pacientes mayores de 60 años con síntomas depresivos tenían niveles sanguíneos bajos de Omega-3 y altos de Omega-6.

Grandes revisiones bibliográficas como la de Martins en el 2009 y Nahas et al en el 2011 también exponen la estrecha relación que tienen los ácidos grasos Omega-3 con los efectos positivos en el tratamiento de la depresión mayor.

Peet et al, en el año 2002, realizaron un estudio en 70 pacientes con depresión activa a pesar de estar recibiendo el tratamiento convencional adecuado.

Los pacientes fueron separados en grupos, a los cuales se les administraron distintas dosis de EPA (1, 2 o 4 g) al día por 12 semanas consecutivas sin cambiar su medicación convencional.

El grupo de pacientes que recibió dosis de 1 g diariamente fue el que presentó más cambios positivos en relación a los síntomas depresivos.

Desorden bipolar

Otro trastorno relacionado al Omega 3 como tratamiento alternativo ha sido el desorden bipolar.

En 1999, Stoll et al realizaron un estudio donde compararon la administración de 9,6 g diarios de Omega-3 con la del aceite de oliva como placebo en 30 pacientes con el trastorno.

El grupo estudiado presentó mejorías a corto plazo y toleró bien la administración del ácido graso.

Desde entonces, muchos estudios se han realizados utilizando dosis más bajas y controladas, evidenciando efectos beneficiosos similares en este tipo de pacientes psiquiátricos (Frangou et al, 2006 y Clayton et al, 2009).

Esquizofrenia

Con respecto a la esquizofrenia, se notó que pacientes con la patología presentaban un desbalance anormal en el metabolismo de los ácidos grasos poliinsaturados, llevando a la realización de numerosos estudios para comprobarlo.

En el año 2001, se publicó una investigación en la revista “Schizophrenia Research” que se basó en la administración de dosis de EPA y DHA en pacientes esquizofrénicos bajo tratamiento convencional activo, la cual reveló efectos positivos.

Resultados similares fueron observados en el estudio llevado a cabo por Amminger et al en el 2010.

2. El Omega-3 y su asociación con la preservación de la memoria y la función cognitiva.

Alzheimer

Los ácidos grasos poliinsaturados Omega 3 son cada vez más propuestos como suplementos nutricionales capaces de reducir el riesgo de deterioro cognitivo, incluyendo la enfermedad de Alzheimer.

Diversas revisiones bibliográficas se han realizado con el objetivo de demostrar esta relación y apoyar la realización de más estudios al respecto.

Estudios como el de Kalmijn et al en el 2004, Cederholm et al en el 2013 y Waitzber et al en el 2014 demuestran lo anteriormente expuesto, concluyendo que la ingesta regular de Omega-3 tiene un papel protector en la función cognitiva, pudiendo prevenir patologías de este tipo especialmente en adultos mayores.

En el año 2006, Kotani et al publicaron un estudio donde 21 pacientes con disfunción cognitiva leve, 10 pacientes con lesiones cerebrales orgánicas y 8 pacientes con enfermedad de Alzheimer fueron evaluados previo y posterior a la administración diaria de 240 mg de ácido araquidónico y DHA o en el grupo placebo, 240 mg de aceite de oliva.

Al final, se evidenció la mejoría significativa de la memoria, tanto inmediata como tardía, y la capacidad de atención de la mayoría de los pacientes.

Un estudio clínico aleatorio, doble-ciego y controlado con placebo fue llevado a cabo en 19 clínicas de Estados Unidos en el año 2010, donde se estudiaron a un total de 485 individuos igual o mayores de 55 años de edad con sintomatología cognitiva leve asociada a la edad.

Se les administraron diariamente 900 mg de DHA oralmente o su contraparte placebo por 24 semanas consecutivas.

El estudio finalizó con la mejoría de las capacidades de aprendizaje y memoria del grupo estudiado, recomendando el uso de estos ácidos grasos para contrarrestar el avance de la vejez cognitiva. Richter et al tuvieron resultados similares en su estudio.

3. Ácidos grasos Omega-3 y su capacidad neuroprotectiva en la enfermedad de Parkinson.

Recientes estudios han demostrado el efecto protector que posee el Omega-3 en numerosos desórdenes del sistema nervioso central, incluyendo a la enfermedad de Parkinson.

Investigaciones como la de Zhang et al y Bousquet et al promueven el uso de este elemento en la estrategia neuroprotectiva o modificadora de la enfermedad para retrasar la aparición de los síntomas.

En el año 2017, científicos iraníes llevaron a cabo un estudio aleatorio, doble-ciego y controlado con placebo en 60 pacientes con enfermedad de Parkinson.

Estos fueron asignados aleatoriamente a 2 grupos de 30 pacientes cada uno.

Un grupo recibió 1000 mg de Omega-3 más 400 IU de vitamina E, mientras que el otro recibió un placebo.

Después de 12 semanas, se evidenciaron efectos favorables tanto a nivel de la sintomatología motora como de los parámetros sanguíneos seleccionados

Dosis recomendadas basadas en ciencia.

DemografíaMuestraMarco de tiempoResultadosDosisReferencia
Pacientes con depresión activa a pesar de estar recibiendo el tratamiento convencional adecuado70 pacientes12 semanasPresencia de cambios positivos en relación a los síntomas depresivos1, 2 o 4 g de EPA al día6
Pacientes con desorden bipolar30 pacientes4 mesesMejoría a corto plazo en relación a la patología9,6 g de Omega-3 al día7
Pacientes con depresión bipolar75 pacientes12 semanasMejoría significativa de los síntomas1 o 2 g de EPA al día8
Niños y adolescentes con desorden bipolar juvenil18 pacientes6 semanasReducción en la severidad de los parámetros clínicos de manía y depresión y aumento de la funcionalidad global360 mg de EPA y 1560 mg de DHA al día9
Pacientes entre 13 y 25 años de edad con alto riesgo de padecer un desorden psicótico81 pacientes12 mesesReducción de los riesgos de progresión hacia un desorden psicótico1,2 g de Omega-3 al día11
Pacientes con disfunción cognitiva leve, lesiones cerebrales orgánicas y enfermedad de Alzheimer39 pacientes90 díasMejoría significativa de la memoria, tanto inmediata como tardía, y la capacidad de atención240 mg de AA y DHA al día15
Individuos igual o mayores de 55 años de edad con sintomatología cognitiva leve asociada a la edad485 pacientes24 semanasMejoría de las capacidades de aprendizaje y memoria900 mg de DHA al día16
Personas igual o mayores de 60 años de edad con disfunción subjetiva de la memoria8 pacientes6 semanasReducción del avance degenerativo de la memoria inmediata300 mg de PS y 37,5 mg de EPA + DHA al día17
Pacientes con enfermedad de Parkinson60 pacientes12 semanasEfectos favorables tanto a nivel de la sintomatología motora como de los parámetros sanguíneos seleccionados1000 mg de Omega-3 y 400 IU de vitamina E al día20

No podemos estar más de acuerdo que el ser humano actual necesita incluir regularmente en su nutrición al Omega-3, ya sea a través de la dieta o de suplementación.

Es importante también recomendar no superar la dosis máxima de 5 g al día, mencionada en gran parte de la bibliografía que existe actualmente, haciendo énfasis al mismo tiempo en que los estudios que decidan utilizar dosis de Omega 3 superiores necesitan de apoyo profesional a todo momento para evitar posibles complicaciones.

En vibefarma te ofrecemos las mejores opciones.

Omega 3 Certificado IFOS que garantiza la ausencia de metales pesados y tóxicos así como una concentración adecuada para obtener buenos resultados.

Valorado en 4.76 de 5
Desde: 27.00 
Valorado en 4.82 de 5
Desde: 49.00 
Valorado en 5.00 de 5
Desde: 49.00 

¿Qué te ha parecido el post? ¿Te gustó? Es bien completo, valoras.

¿Valoras el post?

.

Si quieres volver al índice de los Beneficios del Omega 3 para seguir leyendo cómo te ayudará haz click en este enlace.

Los beneficios de los Ácidos Grasos Omega 3 basados en evidencia científica

Y si quieres revisar el Índice Principal de esta guía aquí tienes el enlace.

Guía Completa Omega 3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

{"cart_token":"","hash":"","cart_data":""}