Equilibrio Omega 3 y 6

¿ Cómo conseguimos el equilibrio entre los ácidos grasos Omega 3 y 6?

Mantener un ratio adecuado te permitirá disfrutar de estado permanente de bienestar y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

Múltiples son las variables para generar el desequilibrio entre los ácidos grasos Omega-3 y 6, tomando en cuenta la inclusión de una nutrición inadecuada a la rutina diaria del ser humano actual, sin tener el apoyo, en ciertos casos muy necesario, de cierta suplementación especializada.

Esto fue discutido anteriormente en la serie de artículos basados en los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 y 6:

Finalmente, en este apartado se señalarán las medidas a tomar para conseguir ese tan deseado equilibrio metabólico beneficioso para todos los órganos y sistemas de nuestro organismo, sin antes dejar de discutir todo lo referente a los parámetros clínicos necesarios para evaluar este balance.

El bienestar más allá de sentirse bien.

Debido a que la cultura médica actual está enfocada en curar los síntomas, más no las causas de las dolencias, la población mundial en general tiene un concepto errado de lo que es el bienestar, manteniendo silente un proceso que con el tiempo se torna más degenerativo para el organismo humano.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades (1).

Sin embargo, la idea de bienestar va mucho más allá para algunos expertos en la materia.

Tomando en cuenta que para lograr un estado de salud donde el bienestar sea completo, los procesos inflamatorios silentes, los que usualmente no son objetivo de tratamiento en la medicina actual, deben ser eliminados en su totalidad para que los procesos metabólicos se den correctamente.

Si estos procesos inflamatorios silentes no son tratados de la manera correcta, los individuos se mantendrán en un estado de enfermedad sub-crónica, la cual, con el pasar de los años, se convertirá en un estado crónico prácticamente irreversible.

Entonces, el objetivo de la medicina actual debería ser la de atacar esos procesos para conseguir el bienestar total.

Esto puede lograrse mediante el equilibrio entre los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 y 6 (2).

Parámetros a seguir para evaluar el bienestar.

Ratio AA/EPA

Según expertos, el mejor marcador para evaluar el equilibrio entre los ácidos grasos Omega-3 y 6 es la proporción AA/EPA, siendo la relación entre el ácido araquidónico, metabolito del Omega-6, y el ácido eicosapentaenoico, metabolito del Omega-3.

Este marcador sanguíneo proporciona la información de lo que pasa en cada célula del organismo a nivel de estos ácidos grasos y es un parámetro de referencia usado para reducir los procesos inflamatorios silentes (2).

Según la bibliografía, la proporción AA/EPA ideal para lograr el bienestar metabólico es aproximadamente de 1.5.

Esta cifra se toma en cuenta gracias a la presencia de ciertas poblaciones japonesas, las cuales, poniendo en práctica una dieta rica en aceites de pescado y vegetales, poseen beneficiosos niveles de ácidos grasos Omega-3 y 6, haciendo de ellas unas de las poblaciones más longevas y sanas a nivel mundial (3, 4, 5, 6).

Para tener una idea de lo mal aplicada que es la dieta en las culturas Occidentales actuales, el promedio de la relación AA/EPA en los Americanos es de aproximadamente 12 y si se evalúa este mismo parámetro en pacientes con patologías crónicas como la Diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares, obesidad, etc., todas relacionadas a estados de inflamación crónica, este sube a un promedio de 20. (2).

Si bien la relación AA/EPA es el objetivo principal en lo que respecta a la evaluación del bienestar en el ser humano, también hay otros marcadores a considerar.

Insulina en Ayunas

Uno de estos es la insulina en ayuna, elemento importante para la evaluación de la resistencia a la insulina, especialmente en pacientes con DM tipo 2, síndrome metabólico, obesidad, entre otras.

Valores de insulina en ayuna superiores a 10 uU/ml están relacionados con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares (7, 8).

Lo ideal sería un valor por debajo de 5 uU/ml (2).

Ratio TG/HDL

Otro marcador a considerar es la relación TG/HDL, es decir, la relación que existe entre los niveles de triglicéridos y colesterol “bueno” HDL.

Este es considerado un valioso valor predictivo para el síndrome metabólico y la DM tipo 2.

Esta relación también indica el tamaño aproximado de las partículas de colesterol “malo” LDL, señalando que un valor bajo indica partículas grande y no aterogénicas, mientras que un valor alto indica partículas LDL más pequeñas, densas y pro-aterogénicas (9, 10, 11, 12).

La relación ideal tendría un valor por debajo del 1 (2).

Valores superiores a los indicados señalarían la existencia de procesos inflamatorios silentes, más no necesariamente la presencia de una enfermedad crónica establecida.

Sin embargo, si estos marcadores no son llevados a sus valores ideales, las probabilidades del paciente de desarrollar una patología crónica aumentarían considerablemente con el pasar de cada día (2).

Lo necesario para encontrar el equilibrio y lograr el bienestar.

Antes de empezar a dar las principales pautas para restablecer el equilibrio y conseguir el bienestar mediante los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 y 6, es necesario dejar claro ciertos puntos que conciernen al ser humano actual.

Cada individuo es diferente al otro, teniendo rasgos genéticos únicos, estilos de vida y hábitos psicosociales diversos, afecciones, tanto agudas como crónicas, que aun teniendo una sintomatología similar, se encuentran en distintas fases degenerativas, entre otras cosas que hacen al ser humano, un organismo único.

Dicho esto, es evidente que la cantidad de ácidos grasos Omega-3 y 6 ingeridos mediante la dieta y suplementación diaria varía de persona en persona.

Por esta razón, los casos que ameriten la evaluación de su estado de bienestar a través de los marcadores señalados anteriormente y otros signos clínicos, deberán ser individualizados, tomando en cuenta todos estos elementos para la realización de un plan de trabajo que le devuelva el equilibrio a quien lo desee.

Tomando en cuenta lo anterior, los expertos en la materia están de acuerdo en seguir las siguientes pautas:

  • Es importante mantener una dieta equilibrada que proporcione todos los macro y micronutrientes necesarios para hacer que los procesos orgánicos se realicen al 100%. Esta debería incluir una gran variedad de frutas y vegetales, proporcionando grandes concentraciones de vitaminas, minerales y antioxidantes. Las proteínas deberían tener preferiblemente un origen marino o vegetal, sin dejar a un lado las carnes magras. Los carbohidratos deberían ser lo menos refinados posible, prefiriendo siempre las opciones que ofrece la naturaleza. Siguiendo estas recomendaciones, las tan importantes grasas (ácidos grasos Omega-3 y 6 incluidos) estarían siendo proporcionadas principalmente por los vegetales, pescados, nueces y legumbres.
  • Para lograr alcanzar una relación AA/EPA de aproximadamente 1,5, el cual es el encontrado en ciertas poblaciones japonesas con altos niveles de bienestar, se deberían aumentar las concentraciones de ácidos grasos EPA y DHA a unos 2,5 g al día en pacientes con condiciones clínicas normales. Sin embargo, esta cantidad aumenta si se poseen enfermedades crónicas como obesidad, DM tipo 2, cardiopatías (5 g al día), dolor crónico (7,5 g al día) y condiciones neurológicas (10 g al día) (2, 3, 4, 5, 6).
  • Con respecto a las concentraciones de ácidos grasos Omega-6, estas deberían ser menores a las del Omega-3, sin embargo, no deberían eliminarse por completo. Se piensa que si se siguieran las recomendaciones dietéticas anteriormente expuestas, los niveles de Omega-6 se lograrían balancear perfectamente gracias a la ingesta de aceites vegetales y productos marinos principalmente. Estas cantidades deberían ser suficientes para lograr el balance en la ruta metabólica de estos ácidos grasos.
  • Es importante mencionar que incluso teniendo la mejor dieta, no siempre se llegan a satisfacer los niveles necesarios de estos ácidos grasos. Por esta razón, muchos recomiendan incluir la suplementación a la nutrición diaria de quien busca encontrar el equilibrio y lograr el bienestar tan deseado.

Comentario final acerca de los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 y 6.

Tomando en cuenta toda la información proporcionada en estos apartados, no se podría estar más de acuerdo en que el ser humano actual necesita incluir regularmente en su nutrición ciertas cantidades de Omega-3 y 6 al día, ya sea a través de la alimentación o de suplementación.

Numerosas ocasiones han demostrado los excelentes beneficios de poseer un balance entre estos ácidos grasos poliinsaturados, proporcionando los requerimientos necesarios para que el organismo humano funcione de la mejor manera posible.

Si se siguen las pautas recomendadas, el bienestar no solo se verá a un nivel general, sino también en cada célula del organismo, manteniendo la homeostasis necesaria para prevenir y tratar cualquier patología que afecte cualquiera de los sistemas del cuerpo humano.

Recuerda seguir siempre las pautas recomendadas por el personal médico profesional, instituciones especializadas en la materia y bibliografía correspondiente para así evitar complicaciones innecesarias producidas por el erróneo consumo de estos ácidos grasos y así aprovechar todos los grandiosos beneficios que estos son capaces de aportar a la salud en general.

En vibefarma ponemos a tu disposición el test para medir qué niveles de ácidos grasos tienes en tus células. De esta manera podrás realizar los cambios necesarios en tu alimentación e incluir la suplementación en caso de ser necesaria de una forma totalmente personalizada.

Test de Salud

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Después de esta primera serie de posts ya tenemos las cosas más claras y podemos entender por qué el Omega 3 sirve para el tratamiento de tantísimas enfermedades. Detrás de prácticamente todas las enfermedades que hoy se padecen se esconde la inflamación crónica y del equilibrio, ó el desequilibrio entre los Omega 3 y 6 dependerá gran medida nuestro estado de salud presente y futuro.

En los próximos post abordaremos de forma mucho más concreta y por categorías cómo benefician los Omega 3 a nivel cardiovascular, cerebral, visual, en el embarazo y lactancia, en niños y adolescentes, en las enfermedades respiratorias, autoinmunes y metabólicas, encontrarás más de 100 referencias bibliográficas y los resultados de más de 40 estudios. Sinceramente, merece la pena echarle un ojo.

   Los beneficios de los Ácidos Grasos Omega 3 para nuestra salud basados en evidencia científica.

Si quieres revisar el Índice Completo de esta guía aquí tienes el enlace.

Guía Completa Omega 3

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