▷ Síndrome Metabólico: Qué es y Cómo Tratarlo Naturalmente
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Qué es el Síndrome Metabólico, causas, prevención y cómo tratarlo de forma natural

Tan sólo 35 min de lectura para tener las cosas más claras 😉

El síndrome metabólico es un término que no todos conocen, pero está afectando a un alto porcentaje de la población, incluídos los niños, y aumentando su riesgo de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, ¿qué es realmente? ¿Existe algo que podamos hacer al respecto?

La obesidad se ha convertido poco a poco en un problema de salud a nivel nacional e internacional (1). Ha pasado de ser un problema estético a convertirse en el principal desencadenante de una gran variedad de enfermedades en la población.

Sin lugar a dudas, la pérdida de peso se ha convertido en un sinónimo de prevención, pero no todos conocen un término igual de importante: síndrome metabólico.

El sobrepeso, los primeros problemas de glucemia antes de la diabetes, así como el aumento del riesgo cardiovascular nos preocupan a todos.

Muchas personas llaman “pre-diabetes” a este período, y el principal problema no es el advenimiento de una enfermedad metabólica como la diabetes sino el riesgo de padecer infarto al miocardio, eventos cerebrovasculares, entre otras cosas (2).

Todos estos problemas de salud se hacen cada vez más comunes en nuestra población, y recientemente han comenzado a afectar también a los niños, quienes a pesar de su corta edad no escapan de los riesgos cardiovasculares asociados (3)

No hay por qué esperar a que nuestros hijos y demás familiares padezcan las complicaciones del síndrome metabólico para comenzar a informarnos y prevenir una de las enfermedades más prevalentes en el mundo moderno.

Es por ello que hemos decidido recopilar una guía completa dedicada al síndrome metabólico.

En esta guía encontrarás lo siguiente:

  • Una definición específica, sencilla y fácil de entender
  • Una revisión de los nutrientes más eficaces para el tratamiento de la enfermedad
  • Pautas terapéuticas sencillas y fáciles de aplicar
  • Una selección de suplementos para disminuir el riesgo cardiovascular y las complicaciones

Flecha Qué es el Síndrome Metabólico

La mayoría ha escuchado y conoce suficiente sobre la diabetes y la hipertensión, pero cuando hablamos de síndrome metabólico la mayoría no tiene idea de qué se trata.

Un síndrome es un conjunto de signos y síntomas que generalmente coexisten en el mismo paciente y tienen causas y consecuencias en común.

En este caso, consta de una serie de alteraciones metabólicas, la mayoría de las cuales están relacionadas al metabolismo energético (4).

Ha sido llamado también pre-diabetes, ya que suele encontrarse en una etapa previa a la diabetes tipo 2 (5). Otros nombres que se le han dado son síndrome x, síndrome plurimetabólico, síndrome de Reaven, o síndrome de insulinoresistencia.

Dicho de manera sencilla, es la unión de la obesidad central (aumento en la circunferencia de la cintura), descontrol de grasa en la sangre, hipertensión, y un problema metabólico llamado resistencia a la insulina.

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Flecha Síntomas y características del Síndrome Metabólico

De forma más técnica, podríamos decir que este síndrome incluye una alteración de la tolerancia a la glucosa como requisito para el diagnóstico, además de dos factores de riesgo adicionales, entre los cuales pueden estar:

  • La obesidad,
  • Las alteraciones de lípidos en sangre, (dislipidemias)
  • La hipertensión 
  • La microalbuminuria (presencia de trazas de albúmina en la orina, que aparece cuando hay ciertos problemas en la salud de los vasos sanguíneos)

Flecha Causas por las que se produce

Algo que tienen en común la mayoría de los pacientes es una dieta con exceso de calorías, insuficiente ejercicio físico, y un estilo de vida sedentario.

Este estilo de vida desemboca en resistencia a la insulina, una hormona fundamental para promover la entrada de glucosa en las células. Ahora bien, cuando existe resistencia a la insulina, se requiere más concentración de hormona para tener los mismos resultados.

Ante ello, el cuerpo se ve forzado a mantener un estado de hiperinsulinemia (concentración alta de insulina) para poder mantener los niveles de glucosa en la sangre en estado normal. Eventualmente, ocurre una descompensación por parte del páncreas y los niveles de insulina comienzan a bajar.

Al mismo tiempo, existe una sobreproducción de colesterol LDL y VLDL, también llamados “colesterol malo” (6). Estas grasas contribuyen al problema, causando toxicidad en las células del páncreas y afectando la secreción normal de insulina.

Por otro lado, la resistencia a la insulina en conjunto con el aumento de grasa corporal induce a la inflamación sistémica, aumenta el riesgo de trombosis e incluso puede causar problemas renales que inducen hipertensión.

Además, el tejido adiposo continuamente libera citoquinas, con lo que se hace más pronunciada la inflamación sistémica (7).

En conjunto, todos estos factores se reúnen en el mismo paciente, y es por eso que vemos una asociación muy estrecha entre desórdenes metabólicos como la resistencia a la insulina, condiciones de salud como la obesidad, y otras alteraciones de valores normales, como lo son la hipertensión, los problemas de azúcar y lípidos en la sangre.

¿Cuáles son sus posibles complicaciones?

Al convertirse en un problema sostenido a largo plazo, la resistencia a la insulina y el descontrol de lípidos en la sangre crean un estado tóxico para el páncreas.

Al sostenerse este efecto, progresivamente las células beta del páncreas dejan de funcionar como deberían y comienza a disminuir la secreción de insulina.

Es así como el síndrome metabólico se convierte en diabetes tipo 2, y ya cuando esto ocurre no hay marcha atrás.

A diferencia de este, la diabetes tipo 2 se puede controlar, pero no se puede revertir completamente.

Por otro lado, la obesidad en el síndrome metabólico crea un estado inflamatorio sistémico: un tipo de inflamación de bajo grado pero que se mantiene en el tiempo y se localiza en todo el cuerpo (7).

Este estado inflamatorio sistémico causa a la larga diversos problemas crónicos, entre los cuales está la hipertensión, la ateroesclerosis, y sus respectivas complicaciones a largo plazo.

Se une al efecto el aumento de los triglicéridos y colesterol malo (LDL) en sangre.

Un estado proinflamatorio con un descontrol de lípidos en sangre es el caldo perfecto para la formación de placas de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos (9).

Estas placas a su vez pueden causar obstrucción, disminución de flujo de sangre, formación de trombos y émbolos, y eventos potencialmente letales como el infarto al miocardio y los eventos cerebrovasculares.

¿Debemos estar en guardia?

En vista de todo esto, muchos gobiernos han encendido sus alertas de salud pública e iniciado programas para promover la actividad física y la dieta saludable. Sin embargo, la mayoría de las iniciativas gubernamentales han llegado a la misma conclusión:

De nada sirve crear políticas de salud pública si no hay conciencia de la enfermedad y su prevención en el seno de la familia y en el individuo (10).

¿Vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras nuestra salud y la de nuestra familia se deteriora?

La buena noticia es que, tal como hemos mencionado antes, esta condición se puede prevenir, así como la mayoría de sus complicaciones.

La prevención será la base fundamental y el mejor tratamiento a seguir para los pacientes con síndrome metabólico.

En muchos casos tan solo la prevención mediante estrategias nutricionales y de aumento de actividad física logrará revertir la enfermedad mientras que en otros servirá de ayuda para potenciar la acción de la terapia médica (8),

Flecha Cómo prevenirlo y las patologías asociadas (basado en ciencia)

Hay que recalcar que quienes han entrado en un síndrome metabólico lo han hecho con el pasar de los años.

A lo largo de su vida, han acumulado una serie de hábitos y han mantenido un tipo de dieta que progresivamente les ha llevado a donde se encuentran.

Por tanto, sería descabellado pensar que de un día a otro su condición se va a eliminar.

Revertir esta condición requiere una buena dieta y buenos hábitos (8), En otras palabras requiere información, pero también hacer algo al respecto.

Asimismo, prevenir y revertirlo requiere de mucha constancia, recordando cada día que pasa los motivos por los cuáles estamos realizando los cambios a nuestro estilo de vida y dieta.

Con eso en mente, hablemos del tratamiento natural y la nutrición.

Flecha Tratamiento natural del síndrome metabólico

Dieta para el Síndrome Metabólico

Existe una serie de nutrientes que desencadenan o aceleran la progresión de este, mientras que otros son capaces de controlar los síntomas y revertir la enfermedad.

Estos son los nutrientes que desencadenan el síndrome metabólico y los cuales debemos evitar:

> Azúcares: Debemos hacer notar la diferencia entre azúcares y carbohidratos. Para empezar, los carbohidratos son nutrientes esenciales de donde el organismo libera energía.

Hablamos de azúcar para referirnos a un subgrupo de carbohidratos que se encuentran libres y son absorbidos muy rápidamente. Es el caso de los alimentos endulzados, el azúcar de mesa, entre otros.

Estos nutrientes pasan a la sangre de forma inmediata y causan picos de insulina como respuesta al aumento de la glucemia. Son estos picos repentinos los que contribuyen a la resistencia a la insulina (11, 12).

> Grasas saturadas y trans: A diferencia de las grasas saludables, las grasas saturadas y las grasas trans se absorben en el tubo digestivo y van directamente a las lipoproteínas LDL.

Por lo tanto, aumentan el colesterol malo y contribuyen al aumento de ácidos grasos libres en la sangre. Esto a su vez acelera la progresión de la resistencia a la insulina, la hipertensión y el riesgo cardiovascular (12, 13).

> Alimentos procesados: La mayoría de los alimentos procesados tienen una serie de componentes que contribuyen al estado pro-inflamatorio y promueven el desequilibrio hormonal.

La mayoría contienen endulzantes con altas proporciones de azúcares simples, así como grasas trans, que son grasas procesadas para cambiar la textura y el sabor de los alimentos (14).

En cambio, nuestra dieta debe contener una serie de nutrientes con demostrada eficiencia para revertir la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico.

En este caso, podríamos recomendar los siguientes:

> Carbohidratos complejos: Es un tipo de carbohidratos que conservan la función de dar energía al organismo, pero se encuentran en largas cadenas que se deben descomponer en el tracto gastrointestinal antes de absorberse.

Es por ello que los carbohidratos complejos se absorben de forma muy lenta y son ideales para mantener los niveles de glucemia en un buen estado.

Podemos encontrar carbohidratos complejos en los cereales de grano entero, las verduras, muchos tipos de frutas, y la mayoría de los alimentos integrales (12, 15).

> Fibra: La fibra es esencial para mantener un buen tránsito intestinal y reducir la velocidad de absorción de los carbohidratos. Es también un vehículo por el cual nuestro organismo elimina el exceso de colesterol, así que también sirve para revertir los problemas de grasa en sangre.

Consumir alimentos ricos en fibra ayuda a reducir la resistencia a la insulina y a mejorar la tolerancia a la glucosa. Podemos encontrarla en la mayoría de las frutas y vegetales, así como las legumbres, semillas y nueces, entre otras (16).

> Ácidos grasos Omega 3: Existen distintos tipos de grasas beneficiosas, pero una de las más aclamadas y estudiadas es el omega 3.

Los ácidos grasos omega 3 son ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, lo cual significa que tienen varios dobles enlaces entre sus átomos de carbono. Son grasas esenciales para el buen funcionamiento del sistema nervioso, ayudan a reducir la inflamación, mejoran la función cardíaca y vascular, entre otros beneficios.

Son un componente esencial en la dieta para revertir este síndrome y podemos encontrarlos en el aceite de pescado, las almendras y muchos otros tipos de nueces, el aguacate, entre otros (17).

> Alimentos antiinflamatorios: Hemos mencionado el componente inflamatorio de diferentes problemas de salud, tales como la ateroesclerosis.

Sin embargo, la inflamación sistémica es capaz de originar y empeorar la mayoría de las enfermedades crónicas, incluida la diabetes tipo 2, la hipertensión, y las enfermedades cardiovasculares.

Es por ello que se recomienda el consumo de alimentos con propiedades antiinflamatorias, tales como el jengibre, la cúrcuma y las bayas, así como el ácido graso omega 3, que tiene importantes propiedades anti inflamatorias (12).

> Alimentos antioxidantes: Finalmente, otro componente que contribuye a la progresión de esta condición son los radicales libres. El estrés oxidativo es la pérdida de equilibrio entre sustancias oxidantes y antioxidantes, y es cada vez más común en nuestra sociedad moderna.

Es por eso que los alimentos antioxidantes han cobrado especial valor para el tratamiento de enfermedades crónicas y para la prevención del envejecimiento prematuro.

Podemos encontrar gran variedad de alimentos antioxidantes en la naturaleza, tales como el arándano y la mayoría de las bayas, la granada, y muchas otras frutas con polifenoles (18).

Suplementación Recomendada

Tener en cuenta los alimentos a evitar y los recomendados puede marcar la diferencia a la hora de revertir el síndrome metabólico y recobrar el estado de salud.

Sin embargo, muchos de estos alimentos son de difícil consumo, requieren preparación especial o una proporción muy específica para lograr un beneficio tangible para la salud.

Es por eso que existen diferentes suplementos que pueden ayudarnos a recobrar el equilibrio.

Los suplementos ideales son los que contienen nutrientes con comprobada eficacia para prevenir las consecuencias y la progresión de la enfermedad.

Entre los más destacados en la literatura científica, tenemos los siguientes:

> Picolinato de Cromo: La resistencia a la insulina es uno de los problemas de salud más complejos y multifacéticos. No solamente se trata de una respuesta a picos de glucosa por la mala alimentación. También la deficiencia de algunos nutrientes puede contribuir, en especial la deficiencia de cromo.

El cromo contribuye a la acción de la insulina, y si no hay suficiente cromo en la célula será imposible abrir los canales de glucosa para que entre a la célula. En otras palabras, contribuye a la resistencia a la insulina (19).

Por ello, el picolinato de cromo en especial se ha reconocido como uno de los nutrientes más beneficiosos para los pacientes con obesidad y síndrome metabólico.

También en los pacientes con diabetes es capaz de mantener bajo control los niveles de glucosa a manera de terapia complementaria (20).

> Vitamina A y Biotina: La vitamina A y la biotina se han visto envueltas de forma muy estrecha al síndrome metabólico, su desarrollo y su progresión.

En el caso de la vitamina A, esta tiene productos metabólicos que favorecen la secreción de insulina por parte de las células beta del páncreas. De igual forma, tiene efectos antiinflamatorios que reducen la incidencia de complicaciones cardiovasculares (21).

La biotina también contribuye a la secreción de insulina por parte del páncreas. Facilita la expresión genética y la acción de una enzima llamada glucocinasa hepática, que es la que convierte glucosa en glucógeno y permite almacenar el exceso y controlar la glucemia (20).

> EPA y DHA: Los ácidos eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA) son dos ácidos grasos omega 3 muy especiales, y en muchos casos llamados esenciales.

Contribuyen a la función inmune, a mejorar la proporción de lípidos en sangre, a prevenir la inflamación sistémica, entre otros muchos beneficios para pacientes con esta condición. (22).

Se ha determinado que la suplementación con ácidos grasos EPA y DHA puede mejorar la sensibilidad a la insulina, disminuyendo el riesgo de progresión del síndrome metabólico a una diabetes tipo 2.

De igual manera, mantiene a raya los niveles de triglicéridos en sangre y evita los problemas endoteliales que progresan en la formación de placas aterogénicas (23).

> Licopeno y luteína: Íntimamente relacionados con la vitamina A, los carotenoides están entre las sustancias con mayor potencial antioxidante, y dos de ellos son el licopeno y la luteína.

Los antioxidantes tienen una estructura especial que les permite donar electrones sin convertirse en sustancias oxidadas e inestables. Es por eso que son capaces de neutralizar a los radicales libres y prevenir la oxidación del colesterol LDL (21).

En los pacientes con esta condición, el LDL se encuentra aumentado, y una oxidación sistemáticas del LDL puede facilitar la formación de la placa ateroesclerótica.

De esta forma, los nutrientes con capacidad antioxidantes son muy útiles en pacientes con resistencia a la insulina y desequilibrios en el colesterol sanguíneo para prevenir las consecuencias más preocupantes del síndrome metabólico y la diabetes tipo 2 (24).

> Ácido alfa lipoico: Existen diferentes tipos de antioxidantes en alimentos y suplementos; sin embargo, uno de los más relevantes para controlar y revertir el síndrome metabólico es el ácido alfa lipoico.

Esta sustancia tiene doble potencial antioxidante, ya que disminuye el estrés oxidativo y ayuda a reciclar otras sustancias antioxidantes, en especial la vitamina C y la vitamina E.

Es por ello que el ácido alfa lipoico es un componente esencial en la dieta, y el complemento perfecto para cualquier dieta balanceada, en especial si deseamos potenciar su efecto antioxidante.

De esta forma, el ácido alfa lipoico es capaz de prevenir la oxidación del colesterol malo, lo cual contribuye el primer paso para la formación de la placa ateroesclerótica.

De igual manera, mejora nuestra sensibilidad a la insulina y puede mejorar la tolerancia a la glucosa en pacientes con síndrome metabólico (25).

> Coenzima Q10: Es también llamado ubiquinona, y se trata de un tipo de antioxidante muy especial para pacientes con problemas cardiovasculares y para aquellos que, como los pacientes con síndrome metabólico, tienen un desequilibrio en los niveles de colesterol.

La coenzima Q10 concentra su acción antioxidante en los lípidos, con lo cual potencia la prevención de la ateroesclerosis y disminuye la viscosidad de la sangre.

Todas estas son características esenciales para la prevención de eventos cardiovasculares en pacientes de riesgo (26).

De igual manera, podemos listar algunos extractos y plantas que se han investigado como tales y poseen una serie de nutrientes que actúan de manera sinérgica para mejorar los índices de salud en pacientes con síndrome metabólico:

> Curcumina: Durante muchos años se ha utilizado la cúrcuma para una variedad de enfermedades, y recientemente ha iniciado todo un boom y cada vez más ensayos clínicos y pruebas científicas se agregan al arsenal para promover la cúrcuma como uno de los alimentos más versátiles que existen.

La curcumina es un pigmento de la cúrcuma de un color amarillento. Al igual que muchos otros pigmentos de la naturaleza, tiene un gran potencial antioxidante que se ha comprobado útil para evitar la oxidación de fragmentos LDL, un paso esencial para la formación de la placa ateromatosa.

Adicionalmente, se ha encontrado que la curcumina tiene efectos reguladores de los niveles de lípidos en sangre, y puede ayudar a mejorar la presión arterial y la resistencia a la insulina.

Es por ello que quienes padecen de esta condición, se beneficiarían de la curcumina como agente preventivo para evitar las consecuencias cardiovasculares asociadas con la enfermedad (27).

> Extracto de cardo mariano: El cardo mariano es una de las plantas con mayores aplicaciones en el tratamiento y prevención de diversas enfermedades, especialmente relacionadas con la función hepática. En los pacientes con síndrome metabólico, puede ayudar a prevenir la incidencia de esteatosis hepática como resultado de los lípidos alterados en sangre.

De igual manera, el cardo mariano puede ayudar a mantener niveles adecuados de glucosa en sangre. Lo logra al mejorar la sensibilidad a la insulina, con lo cual contribuye a la prevención de la diabetes tipo 2 en pacientes con síndrome metabólico (28).

> Extracto de semilla de uva y granada: Finalmente, cabe recalcar la importancia de dos alimentos de consumo obligado para quien desea llevar una dieta antioxidante. Por muchos años, se han reconocido las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes de la uva.

Como parte de la dieta Mediterránea, la uva y el vino se han convertido en aliados de quienes desean llevar una dieta para disminuir su riesgo cardiovascular.

Por su parte, la granada es una de las frutas con mayor potencial antioxidante, ya que posee grandes cantidades de polifenoles tanto en la fruta como en su piel o cáscara (29).

Estudios recientes han demostrado que la cáscara de la granada contiene aún mayor carga de polifenoles, por lo cual muchos extractos de fruta ahora incorporan la granada en su totalidad para evitar disminuir su potencial antioxidante.

Estrategia Nutricional Recomendada

En vista de los nutrientes y las pautas que hemos mencionado, así como los objetivos que persiguen quienes padecen síndrome metabólico o resistencia a la insulina, podríamos decir que una de las estrategias nutricionales básicas para prevenir las complicaciones es el control de peso corporal.

Más que un objetivo estético, bajar de peso es una meta fundamental para el control del síndrome metabólico y para evitar que progrese a diabetes tipo 2, hipertensión mal controlada, infarto agudo al miocardio, y otras patologías asociadas.

Es por ello que se recomienda una dieta con restricción calórica como primera medida preventiva.

Sin embargo, existe una gran variedad de dietas, muchas de ellas respaldadas con estudios de dudosa metodología. Otras sin ningún tipo de basamento científico.

Es por ello que hemos decidido recomendar 3 tipos de enfoques dietéticos para coadyuvar al control del síndrome metabólico y la prevención de sus comorbilidades.

> Dieta cetogénica: Se trata de una dieta de muy bajos carbohidratos con un consumo alto de grasas saludables, entre las cuales se da preferencia a los ácidos grasos omega 3. La dieta cetogénica tiene beneficios adicionales para controlar el hambre, aumentar la sensibilidad a la insulina, mejorar los niveles de lípidos en sangre, entre muchos otros efectos (30).

> Ayuno intermitente: Es una estrategia nutricional con diversas aplicaciones que se basa en saltarse uno o más alimentos durante el día para alcanzar un número dado de horas antes del siguiente alimento. Aunque parezca difícil de completar, es una estrategia sencilla que se puede realizar de forma gradual. Se puede combinar con la dieta cetogénica o cualquier otra, y reporta beneficios adicionales sobre el control de la glucosa y el metabolismo energético (31).

> Dieta antiinflamatoria: Por último, la dieta antiinflamatoria es un enfoque que recomendamos para quienes consideren el ayuno intermitente y la dieta cetogénica demasiado restrictivos. La dieta antiinflamatoria también reporta beneficios, sobre todo al sistema cardiovascular. Es una dieta destinada a crear un déficit calórico y se caracteriza por una selección cuidadosa de carbohidratos, aumento en el consumo de proteína, y un consumo moderado de grasas saludables (32).

Flecha Cómo controlar este síndrome (biomarcadores)

Este se diagnostica después de realizar una serie de medidas antropométricas (altura, peso, circunferencia abdominal, entre otras), exámenes de sangre (perfil lipídico, niveles de glucosa e insulina), e incluso la microalbuminúria, que se mide en un examen de orina (4).

En todos los casos, el principal hallazgo es la resistencia a la insulina, al cual se le puede incluir con cualquiera de los otros parámetros en sangre y orina.

A continuación, te mostraremos los principales marcadores que se deben tomar en cuenta para diagnosticar, examinar y monitorear el síndrome metabólico.

Serán útiles para lograr llevar un seguimiento en caso de que comiences a realizar modificaciones en tu dieta y estilo de vida, y te ayudarán a comprender a tu médico cuando se refiera a ellos para realizar nuevas intervenciones terapéuticas.

Biomarcadores clave que debes controlar

No todo se trata de pruebas de laboratorio. Sin embargo, estas son muy útiles para saber en qué estado nos encontramos y cómo progresa nuestro estado de salud.

En el caso de la diabetes, está claro que debemos controlar la glucemia, y habrá muchos que escucharán sobre la hemoglobina glicosilada y otros biomarcadores.

Pero, ¿qué podemos decir del síndrome metabólico?

Conviene prestar atención a los siguientes marcadores y realizar exámenes de forma continua para evaluar nuestro progreso junto a nuestro médico de cabecera. Los más importantes son los siguientes:

> Glucemia en ayunas: Al igual que el paciente diabético, el paciente debe realizar chequeos continuos de su glucemia en ayuno.

Este chequeo no tiene por qué ser tan regular como en el caso de la diabetes, pero puede servir para detectar el progreso de la enfermedad de forma temprana y prevenir el advenimiento de la diabetes (4, 33).

> Prueba de tolerancia a la glucosa: Más allá de la glucemia en ayuno, la prueba de tolerancia a la glucosa está indicada en algunas ocasiones en las que se sospecha de resistencia a la insulina.

En ella, se toma una medida de glucosa basal y otra después de tomar un concentrado de glucosa. El objetivo es evaluar cómo reacciona el organismo ante la presencia de una carga determinada de glucosa, lo cual demuestra qué tan bien está realizando su acción la insulina en el organismo (4, 33).

> Índice HOMA: Es una medida especial y una herramienta fundamental para medir la progresión de la enfermedad y para reducir el riesgo de diabetes.

Se utilizan medidas de glucosa e insulina en una fórmula especial diseñada para determinar cómo se ejerce la acción de la insulina en las células del cuerpo.

También se le conoce con el acrónimo HOMA-IR, debido a que es una medida aproximada de la resistencia a la insulina del individuo (4, 34).

> Perfil lipídico: Como hemos mencionado, la alteración de los lípidos en sangre forma parte del espectro del síndrome metabólico. Aunque no todos los pacientes necesariamente tienen altos niveles de triglicéridos y colesterol LDL, es conveniente realizar chequeos de manera frecuente para llevar un monitoreo de la enfermedad.

De igual forma, es necesario medir el colesterol bueno (HDL), el cual debe mantenerse en niveles altos para prevenir enfermedades cardiovasculares (4, 35).

> Microalbuminuria: Es uno de los marcadores que se toman en cuenta para diagnosticar el síndrome metabólico.

La microalbuminuria es la presencia de trazas de albúmina en la orina, una proteína que tan solo debe encontrarse en la sangre. Cuando existe microalbuminuria, sugiere la presencia de enfermedad renal o de problemas de microvasculatura, generalmente asociadas a la hipertensión y la diabetes (4, 36).

Cada uno de estos parámetros tiene su propia medición y límites normales, los cuales tienden a modificarse al pasar de los años.

Por ello, hemos decidido tomar las últimas medidas provistas por la declaración conjunta del Grupo de Trabajo de la Federación Internacional de Diabetes sobre Epidemiología y Prevención conjuntamente con el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, la Asociación Americana del Corazón y otros organismos internacionales según su comunicado en 2009 para elaborar un cuadro de seguimiento en el que podamos evaluar de forma fácil y actualizada nuestro estado actual de salud y avances con respecto al síndrome metabólico

> Test Omega 3: Como hemos visto, la enfermedad une el componente nutricional y la inflamación. Es por eso que los pacientes suelen tener valores descontrolados de grasa en sangre y procesos inflamatorios crónicos que desembocan en diabetes y otras enfermedades.

Es por ello que surge la necesidad de medir nuestros niveles de omega 3 y omega 6, dos ácidos grasos esenciales encargados del equilibrio inflamatorio del organismo.

Al estar nuestra dieta tan influenciada por grasas de baja calidad, es muy probable que tengamos niveles muy altos de Omega 6 si no seguimos una pauta nutricional en particular. Estos niveles se pueden medir y comparar con nuestro Test Omega 3.

Se trata de un examen no invasivo, fácil de realizar, y el cual nos brindará importantes medidas para controlar la inflamación sistémica y detectar niveles bajos de omega 3. Entre los parámetros más importantes está el ratio AA/EPA, el cual debe siempre mantenerse entre 1,5 y 3 para asegurar una protección continua contra la inflamación sistémica.

Tabla de Comprobación y Seguimiento

Marcadores Valores Óptimos Validación
Circunferencia Abdominal * Menor de 94 cm. en hombres.

Menor de 80 cm. en mujeres

Presión Arterial Menor a 130/85 mmHg
Glucemia en Ayunas Menor a 100 mg/dL
Tolerancia a la Glucosa Menor a 140 mg/dL en presencia de glicemia en ayuna menor a 126 mg/dL.
Índice HOMA Valor óptimo; Menor a 1.96

Valor de sospecha: 1.96 a 3

Diagnóstico de resistencia a la insulina: 3 o más

Perfil Lípidos
TG Menor a 150 mg/dL
HDL Mayor a 40mg/dL en hombres

Mayor a 50mg/dL en mujeres

LDL Menor a 100 mg/dL
Microalbuminaria Menor de 30 µg/mg
Ratio AA/EPA Entre 1,5 y 3

*Según valores de referencia para la población Europea.

Flecha Protocolo vibefarma para combatirlo

Cada una de las alteraciones a las que hacen referencia los biomarcadores de salud puede ocasionar graves complicaciones a corto, mediano y largo plazo.

Podemos contar entre ellas problemas graves como el infarto al miocardio y los accidentes cerebrovasculares.

La prevención, sin duda, es parte importante de la medicina en lo que tiene que ver con el síndrome metabólico.

Prevenir estas graves consecuencias no tiene por qué ser tan complicado. Sin embargo, para lograrlo es de vital importancia gestionar de forma inteligente el estilo de vida y la nutrición.

Es por ello que hemos dedicado tiempo a detallar los nutrientes con mayor validez científica para controlar, y en muchos casos revertir la enfermedad.

A partir de esos ingredientes, en este artículo hemos seleccionado los más apropiados para diseñar una sólida estrategia nutricional que puede seguirse de forma complementaria a la dieta, el ejercicio y el tratamiento médico.

*Muy Importante y debe quedar claro*

Recuerda que este síndrome, la obesidad, y las enfermedades asociadas no aparecen de la noche a la mañana, y que para solucionar todos estos problemas de salud se requieren cambios permanentes y constancia. Esa es la clave para lograr el éxito.

Es por ello que, en vibefarma, hemos desarrollado un protocolo de 28 días que puede ajustarse a las características individuales de cada paciente.

Ha sido pensado para 28 días, no porque en ese tiempo lograrás revertir la enfermedad, sino para reevaluar tu estado de salud con los biomarcadores que también hemos puesto a tu disposición.

Después de la reevaluación, podrás retomar el protocolo de acuerdo con los nuevos objetivos.

Protocolo para 28 días

Al diseñar el protocolo Vibefarma para la prevención y tratamiento del síndrome metabólico, hemos intentado reunir los nutrientes más potentes y con mayor evidencia científica, contando con diferentes opciones que pueden adaptarse a cada paciente.

De los 9 nutrientes clave a los que nos hemos referido en secciones previas, hemos considerado estos como los más apropiados para una estrategia nutricional suplementaria:

  • Picolinato de Cromo:  Al incluir el picolinato de cromo en tu dieta lograrás combatir la resistencia a la insulina y prevenir la progresión de la enfermedad a diabetes tipo 2 y otras complicaciones
  • Biotina: Al incluir la biotina en tu dieta lograrás un mejor control de los niveles de glucosa en sangre y un balance saludable entre glucosa e insulina
  • Omega 3 (EPA y DHA): Al incluir el Omega 3 en tu dieta lograrás regular tus niveles de lípidos en sangre, mejorarás tu sensibilidad a la insulina y disminuirás tu riesgo cardiovascular.
  • Coenzima Q10: Al incluir la Coenzima Q10 en tu dieta evitarás la formación de placas de grasa en la pared de las arterias, en especial si tienes problemas de lípidos en sangre.
  • Ácido alfa lipoico: Al  incluir el ácido alfa lipoico en tu dieta lograrás potenciar el efecto de sustancias antioxidantes para prevenir la oxidación de colesterol LDL y la formación de placas de grasa en las arterias.

Además de estos nutrientes, también hemos incluido en el protocolo Vibefarma dos de los más importantes extractos para el control de enfermedades metabólicas, hipertensión y disfunción hepática:

  • Curcumina:  Al incluir la curcumina en tu dieta, lograrás mantener bajo control los lípidos en sangre, evitar la formación de una placa ateroesclerótica, y las complicaciones asociadas al síndrome metabólico.
  • Extracto de cardo mariano: Al incluir extracto de cardo mariano a tu dieta lograrás un mejor control glucémico y mejoría en la función hepática en casos de hígado graso y otras afecciones.

Después de haber realizado una cuidadosa selección de los nutrientes más apropiados para la suplementación, hemos elaborado una estrategia nutricional que podemos seguir de forma efectiva y segura como tratamiento adjunto.

El objetivo de este protocolo no es servir de remedio para la diabetes y el síndrome metabólico sino más bien aproximarnos lo más posible a un estado óptimo de salud de forma que el resto del trabajo lo podamos lograr a través del siempre necesario monitoreo y tratamiento médico.

Antes de escoger las opciones que más se adaptan a tus necesidades, asegúrate de haberte evaluado de forma completa con la ayuda de nuestra tabla de biomarcadores y, de ser posible, con la ayuda de un profesional de la salud.

Podrás notar que hemos dividido nuestro protocolo en diferentes grupos de acuerdo a las necesidades individuales de cada paciente.

Cada protocolo consta de un suplemento base, el cual es recomendado para todo paciente con esta condición.

Adicional a este suplemento base, se recomienda un suplemento adicional de acuerdo a las características clínicas del síndrome metabólico en cada paciente.

Finalmente, se sugiere un antioxidante como coadyuvante, que aunque no es de uso obligado para completar el protocolo, aumentará los efectos positivos del tratamiento base.

Así, el protocolo recomendado por Vibefarma consta de:

*Suplemento Base: Omega 3

Como hemos mencionado, los ácidos grasos omega 3 son de vital importancia en la dieta de los pacientes con síndrome metabólico.

Este tipo de ácido graso contribuye a un mejor control de la enfermedad atacando dos de sus componentes fundamentales: la resistencia a la insulina y la dislipidemia (niveles desequilibrados de lípidos en sangre).

Como su nombre lo indica, el Omega 3 forma parte esencial e indiscutible del protocolo, y es recomendado para todos los pacientes con síndrome metabólico en general.

Podría verse como la base del tratamiento nutricional para revertir de forma natural el síndrome metabólico.

*Suplemento Adicional: Green Energy Multivit ó Glucose Control RX

Además del suplemento base, el protocolo vibefarma contempla un segundo producto que se ajusta a las necesidades individuales de cada paciente.

Por un lado tenemos al Green Energy Multivit y por el otro el Glucose Control RX.

Cada uno de ellos tiene una serie de nutrientes especiales que pueden aplicarse en revertir el síndrome metabólico o ralentizar su progreso y a su vez se enfocan en diferentes patologías coexistentes en el síndrome metabólico.

> El Green Energy Multivit está especialmente formulado en nuestro protocolo para pacientes con obesidad y problemas de grasa en la sangre, ya que contiene diversos componentes como la curcumina y la quercetina, que se relacionan con beneficios diversos para pacientes con obesidad y sobrepeso.

Este nutracéutico ayudará también puede contribuir a evitar la formación de aterosclerosis, y contiene una serie de componentes que también ayudan a mejorar la sensibilidad a la insulina.

Podría decirse que el Green Energy Multivit está pensado para pacientes con desequilibrios de colesterol y triglicéridos en sangre, quienes desean mejorar su sensibilidad a la insulina. Se considera una buena forma de evitar las complicaciones asociadas al síndrome metabólico, especialmente a nivel cardiovascular.

> El Glucose Control RX está pensado de forma especial para pacientes con niveles elevados de azúcar en sangre.

Este nutracéutico es capaz de mejorar las cifras de glucemia en pacientes diabéticos y de controlar la intolerancia a la glucosa en pacientes con pre-diabetes.

Adicionalmente, este producto es una fuente confiable de cardo mariano, por lo cual también se recomienda dentro del protocolo para pacientes con hígado graso en cualquiera de sus grados de severidad.

De igual manera, el Glucose Control RX contiene biotina y picolinato de cromo, los cuales contribuyen a revertir la resistencia a la insulina, y contiene asimismo el ácido alfa lipoico, el cual posee un potencial antioxidante beneficioso para pacientes con síndrome metabólico en etapas avanzadas.

*Antioxidante: Coenzima Q10

Finalmente, después de elegir nuestro protocolo adaptado a nuestras necesidades particulares, también hemos considerado el uso de un antioxidante como recurso adicional para prevenir la aterosclerosis y los eventos cardiovasculares,

En este sentido, hemos elegido como principal candidato a la coenzima Q10 por su doble acción como energizante y antioxidante.

Se puede utilizar para disminuir de forma efectiva el riesgo cardiovascular al reducir la oxidación de partículas LDL, paso fundamental para la formación de la placa ateroesclerótica.

Posología

Semana 1 Semana 2 Semana 3 Semana 4
Omega 3 IFOS Pro 0-2-2 0-2-2 0-2-2 0-1-1
Green Energy Multivit

(Si se padece dislipidemia)

2-0-0 2-0-0 2-0-0 2-0-0
Glucose Control Rx

(Niveles altos de azúcar en sangre)

0-2-2 0-2-2 0-2-2 0-2-2
Coenzima Q10 1-0-0 1-0-0 1-0-0 1-0-0

El importante papel de la dieta y el ejercicio para combatir esta condición.

Cabe destacar que el protocolo vibefarma para 28 días causará un cambio favorable en especial a aquellos pacientes que contribuyen a su vez con una dieta adecuada y ejercicio físico.

Recordemos que este no es sencillamente un problema de déficit de nutrientes que se pueda resolver con suplementos únicamente.

Inicia siendo un desequilibrio en la alimentación y el estilo de vida, y si estos factores no sufren cambios, incluso la suplementación y la medicación más adecuada resultarán poco efectivas.

Por lo tanto, la primera y más importante modificación a realizar es la dieta, la cual complementará todo tratamiento para prevenir las complicaciones del síndrome metabólico.

Algunas de las opciones dietéticas con mejores resultados, no solo para bajar de peso sino para disminuir el riesgo metabólico y cardiovascular, son la dieta cetogénica y la dieta antiinflamatoria, las cuales se pueden combinar con el ayuno intermitente para mejores resultados.

De igual forma, se recomienda realizar cambios progresivos en la actividad física, lo cual implica ir gradualmente aumentando la intensidad y duración del ejercicio mientras vemos cómo reacciona nuestro organismo.

Todo cambio en la dieta y actividad física se traducirá en una mejor sensibilidad a la insulina, con lo que atacamos al principal componente.

Es por eso que, a través de los años, médicos y profesionales de salud han incluido el ejercicio físico y la buena dieta en la lista de tratamientos médicos, siendo estos en ocasiones los únicos cambios que necesitamos para mejorar nuestra calidad de vida (8),

Flecha Resumen

El síndrome metabólico es una asociación de enfermedades y alteraciones de valores normales. Entre ellos tenemos la obesidad, la resistencia a la insulina, la alteración de grasa en la sangre, entre otras. Lo más alarmante es que puede desembocar en diabetes y varias enfermedades cardiovasculares

Sin embargo, podemos controlarlo con una buena nutrición y ejercicios. Varios suplementos son también de importancia, por lo cual hemos elaborado este protocolo para aprender a escogerlos.

Pues hasta aquí el post sobre el Síndrome Metabólico. Estoy seguro que es de lo más completo que puedes encontrar en internet. Espero que te haya aclarado dudas y te haya servido de ayuda.

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