▷ Guía sobre la Hiperglucemia: Qué es, Causas, Valores...
Hiperglucemia

Guía sobre la Hiperglucemia (Azúcar alta en sangre)

Tan sólo 15 min de lectura para tener las cosas más claras

¿Hiperglucemia o diabetes? Es difícil distinguir entre las dos. Conoce los tipos de carbohidratos y las consecuencias que podría tener un nivel alto de azúcar en el organismo.

Muchas veces el lenguaje nos traiciona y se nos escapan frases como “al abuelo le diagnosticaron azúcar en la sangre”.

Si bien es cierto que los niveles de azúcar en la sangre pueden llegar a convertirse en un problema serio, también debemos conocer las funciones normales del azúcar y cuándo se convierte en hiperglucemia.

La hiperglucemia es el nombre clínico que se le asigna a los niveles elevados de azúcar en la sangre.

Se asocia a la diabetes mellitus, pero no son sinónimos.

Si te han diagnosticado con esta condición y te preocupa lo que pueda ocurrir en el futuro, este artículo ha sido preparado para despejar todas tus dudas al respecto, saber qué esperar de tu condición y cómo darle solución de la manera más apropiada.

Flecha Qué es la hiperglucemia

Antes de hablar de la diabetes, es bueno establecer un buen fundamento y conocer las diferencias entre carbohidrato y azúcar, así como el papel que juegan estas sustancias en nuestro organismo.

De esta manera será más fácil comprender cuál es el problema de la hiperglucemia y nos sentiremos más orientados a la hora de hablar de recomendaciones dietéticas.

Si descomponemos el término podemos saber de qué se trata.

“Hiper” se refiere a un aumento, “gluc” hace referencia a la glucosa, y la terminación “emia” hace referencia a valores en sangre.

Entonces, la hiperglucemia es el aumento de azúcar en la sangre,

Hay que recalcar que el azúcar que aumenta en la sangre durante la hiperglucemia es la glucosa, ningún otro.

Pero, ¿existen otros? Sí, se llaman fructosa y galactosa.

¿Te parece interesante este artículo? ¡Pues tenemos mucho más! ¡Apúntate y recibe nuestras publicaciones!

SUSCRÍBETE

Flecha Azúcar y carbohidrato no es siempre lo mismo

La fructosa y la galactosa también son azúcares, y cuando se entrelazan forman estructuras más complejas como la famosa lactosa (el azúcar de la leche), que se forma cuando se unen una molécula de glucosa con una de galactosa.(1)

Sin embargo, se pueden seguir uniendo azúcares para formar estructuras más complejas, parecidas a un árbol con múltiples ramas.

En todo caso, en los intestinos, nuestro organismo sólo será capaz de absorber azúcares, y tendrá que deshacer las ramas e ir separando los monómeros para digerirlos.

Tanto los azúcares como las estructuras más complejas que forman se llaman carbohidratos.

Existen carbohidratos simples (glucosa, fructosa y galactosa) y carbohidratos complejos, como el caso del almidón.

Sólo a los carbohidratos simples se les llama azúcares, y al estar disponibles de forma inmediata, tienen la propiedad de ser absorbidos de forma muy rápida.

En vez de ser algo bueno, esa rápida absorción se convierte en un serio problema y puede llegar a ser mortal en pacientes diabéticos.

La relación entre azúcar e insulina

Todos los carbohidratos se descomponen en azúcar para ser absorbidos, y cuando esto ocurre llegan a unas venas especiales llamadas “sistema porta”, que llevan lo que absorbemos de la dieta hacia el hígado y luego a la circulación general.(2)

En el hígado, una gran parte de la glucosa se almacena en forma de reserva para ser liberada durante los ayunos prolongados y evitar una baja de azúcar.

Al llegar a la circulación, la concentración de glucosa en sangre aumenta durante un tiempo corto, hasta que el páncreas detecta niveles elevados de glucosa y libera insulina.

La insulina es una hormona con muchas funciones, y entre ellas es capaz de abrir una serie de canales que permiten a la glucosa entrar en las células musculares.

Allí la glucosa es transformada en energía para llevar a cabo una gran cantidad de procesos metabólicos en las células.

Al entrar en las células, la glucosa permanece en otro espacio distinto a la sangre y los niveles de glucemia vuelven a su estado normal.

Es por eso que el mejor momento para medir la glucosa en sangre es en la mañana antes de desayunar.

La glucemia en ayunas nos permite ver qué tan bien está trabajando nuestro páncreas y el hígado para mantener niveles normales de azúcar en sangre.

Cuando la secreción de insulina es deficiente o cuando el hígado libera demasiada glucosa almacenada, la glucemia en ayunas aumentará y se mantendrá elevada hasta que la insulina logre hacer su trabajo.

Flecha Hiperglucemia e Hipoglucemia

Antes de seguir adelante con la explicación, debemos diferenciar entre hiperglucemia e hipoglucemia, dos términos que tienden a confundirse.

Mientras que la primera no es más que el aumento de azúcar en la sangre, la hipoglucemia es todo lo contrario: una reducción de los niveles de glucosa.

A diferencia de la hiperglucemia, que puede ser transitoria después de un alimento mientras la insulina se encarga de normalizar los niveles, la hipoglucemia es siempre anormal, y puede ser muy peligrosa.

La hiperglucemia causa síntomas como boca seca y aumento de volumen de la orina.

En cambio, la hipoglucemia causa un estado general de debilidad y malestar, sudoración, mareos, confusión, e incluso pérdida del conocimiento.

Flecha Hormonas Hiperglucemiantes

Algunas personas se sorprenderían al saber que el mismo organismo, sin influencia de la dieta, puede causarla.

Ciertamente, existen hormonas hiperglucemiantes que pueden causar este efecto.

Así como existe la insulina, que se libera cuando hay mucha azúcar en la sangre con el objetivo de controlarla, también está el glucagón, hormona que se libera cuando hay poca glucosa en la sangre.

La función del glucagón es incrementar la glucemia, y esto lo hace principalmente estimulando al hígado para que libere sus reservas y creando glucosa de otros medios energéticos.

En condiciones normales, el glucagón sólo se libera en el ayuno prolongado, pero a veces esta hormona hiperglucemiante comienza a sintetizarse en tumores del páncreas y da lugar a hiperglucemias agresivas y síntomas parecidos a la diabetes.

Flecha Causas de la condición

Esta es un aumento en los niveles de glucosa en la sangre, pero como hemos mencionado, esto no es necesariamente algo malo.

Las principales causas son la absorción intestinal de carbohidratos, lo cual ocurre de forma natural cada vez que nos alimentamos.

Esta hiperglucemia se contrarresta con la secreción de insulina.

Otra causa se relaciona al hígado, el que tiene una gran reserva de glucosa en forma de glucógeno para los momentos de ayuno.

En esa situación, el hígado libera glucosa y puede causar una hiperglucemia.

Flecha Valores 

Como has visto en la sección anterior, existen varios momentos en los cuales podemos ver niveles de glucosa elevados.(3)

Dependiendo del momento en el que se toma la muestra de sangre podemos dividirla  en varios tipos:

> Hiperglucemia en ayuno: Es la medida después de despertar y antes de tomar cualquier alimento o bebida.

De acuerdo a las normas de atención médica de la American Diabetes Association, una hiperglucemia en ayuno mayor a 100 mg/dL se considera alterada.

Si es mayor a 125 mg/dL podría tratarse de diabetes y debe repetirse para ser diagnosticada.

> Hiperglucemia postprandial: También se le llama reactiva.

Aunque es normal que la glucemia aumente después de consumir algún alimento, una lectura mayor a 140 mg/dL es considerada anormal según la American Diabetes Association.

En ocasiones, encontrarás algunas referencias de laboratorio diciendo que la hiperglucemia en ayuno se diagnostica desde 110 mg/dL ya que son puntos de corte establecidos por la Organización Mundial de la Salud y otras organizaciones.

De cualquier manera, debemos diferenciarla de la diabetes.

Esta entidad solo se diagnostica con valores mayores a 125 mg/dL en ayunas en muestras de sangre repetidas por lo menos una vez o en caso de que la lectura llegue a 200 mg/dL y algunos otros casos particulares.

Flecha Consecuencias de esta condición

Es posible que tus lecturas de glucemia no sean suficientemente altas como para diagnosticar diabetes.

Sin embargo, tengas o no el diagnóstico de diabetes, la prevención es esencial si no deseas que el problema se haga mayor.

Una hiperglucemia puede convertirse en diabetes en cualquier momento.

De hecho, la American Diabetes Association asocia la hiperglucemia en ayuno con la pre-diabetes, y nos advierte sobre un “riesgo aumentado de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares”.

Por lo tanto, la primera consecuencia es el desarrollo de diabetes mellitus, una condición en la que el páncreas secreta muy poca insulina o deja de hacerlo, y los niveles de glucosa se mantienen elevados en la sangre (3).

Mantener niveles elevados de glucosa puede causar un desequilibrio en la función de los vasos sanguíneos, predispone a la hipertensión, y el daño progresivo a las pequeñas arterias y venas del organismo.

Esto a la larga puede generar lesiones irreversibles a órganos como los riñones y el ojo (4).

Algunos de los problemas asociados a mediano y largo plazo son (4):

  • Problemas de circulación sanguínea que originan una cicatrización lenta y una mayor susceptibilidad a infecciones.
  • Aumento de la presión arterial
  • Generalmente se asocia a obesidad y desórdenes de lípidos en sangre. Contribuye a la formación de hígado graso.
  • Un aumento en el riesgo de infarto al miocardio y accidente cerebrovascular causado por la acción conjunta de la presión arterial aumentada y los desórdenes de lípidos en sangre.
  • Retinopatía diabética, un problema de microvasculatura en el ojo que termina causando pérdida total de la visión.
  • Nefropatía diabética, un trastorno irreversible en el riñón que ocurre especialmente cuando la hiperglucemia se asocia con hipertensión.
  • Neuropatía diabética, en la cual se ve afectada la estructura de los nervios. Causa pérdida de la sensación táctil y se asocia al pie diabético.

Flecha Síntomas

En vista de las consecuencias de la hiperglucemia y la diabetes, vale la pena preguntarnos cómo podríamos detectar esta situación a tiempo y hacer algo al respecto.

Existen una serie de signos de alerta que pueden señalarla, y generalmente coexisten en pacientes diabéticos durante sus primeras etapas:

  • Aumento en la frecuencia y volumen de orina
  • Mucha sed y hambre
  • Pérdida de peso
  • Bajos niveles de energía
  • Cicatrización lenta
  • Infecciones a repetición

Presta especial atención a estos síntomas si tienes problemas de peso, si tienes hipertensión y si te han diagnosticado desniveles de colesterol o triglicéridos.

Estos problemas de salud generalmente se asocian y aumentan el riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Es por eso que la comunidad médica ha decidido agrupar la obesidad, la hipertensión, los lípidos altos en sangre y los problemas de glucemia en una entidad llamada “síndrome metabólico”, de la cual hablaremos más adelante en este artículo.

Flecha Dieta para hiperglucemia

Como podrás imaginar, los niveles de azúcar en la sangre siempre van a depender de tus hábitos de alimentación.

Es por es que las personas con diabetes mellitus necesitan llevar una dieta estricta y evitar alimentos dulces.

Si estás comenzando a tener lecturas de glucemia un poco altas no tienes que esperar a llegar a una diabetes tipo 2 para comenzar a hacer algo al respecto.

Y si te han diagnosticado esta enfermedad, es ahora más que nunca el momento de cuidar de tu salud para evitar complicaciones, y una de las formas más eficaces es la dieta.

Muchos estudios han demostrado que tan solo llevar una dieta saludable es suficiente para mejorar de forma rápida y efectiva la mayoría de los problemas asociados a la hiperglucemia (5).

Diferente sería si ya has sufrido las complicaciones y tienes enfermedades asociadas, y aún si este es el caso, lograrás mejores resultados al comer bien y llevar el control de tu enfermedad (6).

Ahora bien, ¿qué tipo de dieta debes llevar?

La dieta clásica se denomina hipocalórica e hiperproteica porque, en principio, se tienen que evitar los excesos en la alimentación y mientras disminuye la proporción de carbohidratos tenemos que aumentar la proporción de proteína.

De este modo, lo básico de la dieta para individuos con problemas de glucemia se resume en los siguientes puntos:

  • Se deben eliminar los dulces y el azúcar simple presente en bebidas y alimentos procesados.
  • Aumentar el consumo de vegetales verdes, legumbres y la mayoría de las frutas (evitando el plátano, la naranja, mango, papaya, y similares).
  • Reemplazar el azúcar refinada por edulcorantes, pero utilizar con mucha moderación (no más de 2 veces al día).
  • Reemplazar las carnes rojas por pescado, pollo, conejo, y cortes sin grasa.

Para la mayoría de nosotros, estas recomendaciones no son nada nuevas.

Sin embargo, también existen métodos interesantes y apoyados en la ciencia mediante los cuales podemos ayudar a nuestro organismo a controlar la glucemia de forma más rápida.

Estamos hablando de la dieta cetogénica, la dieta antiinflamatoria y el ayuno intermitente, tres métodos con beneficios agregados que no solamente combaten el azúcar alta en sangre sino también disminuyen el riesgo cardiovascular.

Hemos preparado una sección informativa especial para cada una de estas alternativas, pero resumimos acá sus fundamentos básicos a modo de introducción:

  • Dieta cetogénica: Se basa en la cetosis, un proceso metabólico en el que el organismo obtiene energía de la grasa y no de los carbohidratos. La dieta cetogénica consta de una proporción mínima de carbohidratos, se aumenta la proporción de proteína de forma ligera, pero se enfoca la atención en incluir abundantes grasas saludables en la dieta.
  • Dieta antiinflamatoria: Es una estrategia más fácil de adoptar e igual tiene muchos beneficios para los pacientes con riesgo cardiovascular. La dieta inflamatoria se basa en consumir alimentos con potencial anti-inflamatorio y antioxidante mientras se dejan de lado los alimentos inflamatorios, que generalmente son procesados y dañinos para el metabolismo.
  • Ayuno intermitente: Es un patrón dietético, es decir un método para programar la ingesta de alimentos. Aunque la palabra ayuno suena muy restrictiva, sólo requiere saltarse el desayuno para alargar el ayuno nocturno y lograr una serie de cambios metabólicos muy interesantes.

Para indagar más a fondo en estas alternativas de dieta para pacientes con hiperglucemia, te invitamos a visitar las secciones correspondientes de dieta cetogénica, dieta antiinflamatoria y ayuno intermitente, donde te daremos todas la información y las herramientas que necesitas para comenzar a aplicarlas desde hoy.

Flecha Tratamiento natural

Aunque la diabetes y los estados avanzados de hiperglucemia necesitan un tratamiento médico, la mayoría de los casos más leves pueden recibir un tratamiento natural.

Incluso en la diabetes y sus complicaciones, combinar las alternativas naturales con el tratamiento médico ha tenido muy buenos resultados para reducir el riesgo cardiovascular.

Existen extractos naturales, componentes aislados y nutrientes específicos que pueden ser útiles para lograr un mejor control glucémico.

Por nombrar uno de ellos podríamos referirnos al cromo, un nutriente que recientemente ha recibido gran atención en la prevención y tratamiento de la diabetes (7).

El tratamiento natural incluye las modificaciones del estilo de vida, las modificaciones de la dieta, y suplementos naturales que sirven de coadyuvante al tratamiento médico y pueden mejorar de forma definitiva sus resultados.

Si no has sido diagnosticado como diabético, este tipo de terapia complementaria podría revertir el proceso degenerativo que culmina en la diabetes y sus consecuencias.

En tu caso, puedes estar desarrollando un síndrome metabólico, el cual se caracteriza por una serie de alteraciones que se van sumando y generalmente aparecen en el mismo paciente:

  • Hiperglucemia
  • Resistencia a la insulina
  • Desórdenes de lípidos en sangre
  • Obesidad

Es fácil darnos cuenta lo común que es encontrar estos 4 factores en el mismo paciente, y es porque están íntimamente relacionados. Es por eso que se unen bajo el nombre de “síndrome metabólico”.

Se ha identificado el síndrome metabólico con la antesala a la diabetes tipo 2.

Sin embargo, a diferencia de la diabetes, es posible revertir el síndrome metabólico y no tiene por qué tener consecuencias a largo plazo.

Hemos preparado para ti una guía completa sobre el síndrome metabólico y los pasos que debemos seguir para mejorar los síntomas, prevenir sus consecuencias y en muchos casos revertir por completo la enfermedad.

Queda en tus manos la decisión de informarte y hacer algo al respecto, ya que la prevención es una tarea de todos los días que sólo tú puedes completar desde tu propia casa..

De forma que, echa un vistazo nuevamente a la lista de consecuencias de la hiperglucemia que hemos elaborado en este artículo.

El momento es ahora si deseas hacer algo al respecto, pues mañana podría ser demasiado tarde.

Te gustó el artículo. ¿Te fue de ayuda?

Valóralo positivamente para que Google lo posicione en los primeros resultados de las búsquedas y lleguemos a más personas.

**Antes de realizar tu comentario recuerda que  NO se responderán consultas de tipo médico. Lo que se ofrecerá es exclusivamente una orientación a dudas relacionadas con la entrada publicada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable del fichero: VIBE NUTRACEUTICALS, SL . Finalidad: Poder realizar comentarios. Legitimación: consentimiento. Destinatarios: No se comunicarán los datos a terceros. Derechos: acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. Puede consultar información adicional y detallada en nuestra Política de Privacidad