▷ Dislipidemias: Qué son, Causas, Síntomas y Tratamiento
Dislipidemias

Dislipidemias: Aprende todo sobre esta condición

Tan sólo 14 min de lectura para tener las cosas más claras

Hay distintos tipos de dislipidemias, y no todas son por altos niveles de colesterol. Aprende un poco más sobre los lípidos en sangre y lo que ocurre cuando hay un desequilibrio.

Constantemente se escucha de los problemas de azúcar en sangre, pero muchos no saben a qué se refiere un perfil lipídico y cómo entender los valores de colesterol.

Términos como colesterol bueno y colesterol malo podrían ser difíciles de comprender, pues la asociación que culturalmente le damos al colesterol nunca es buena.

Y muchos conocen a los triglicéridos tan solo por su nombre, constantemente confundiéndolos con el colesterol.

Todos estos componentes de la sangre son importantes, todos cumplen un papel fundamental, y todos pueden causar una alteración.

Los desbalances de lípidos (o grasa) en la sangre se denominan dislipidemias, y como hay varios tipos de grasas hay varios tipos de dislipidemia dependiendo de cuál se encuentre afectada.

En este artículo, encontrarás lo necesario para comprender el significado de los distintos valores en tu perfil lipídico.

Conocerás los diferentes tipos de dislipidemia que existen y cuáles son sus posibles complicaciones y consecuencias para la salud.

¿Qué es la dislipidemia primaria? ¿A qué se refiere mi médico cuando dice que tengo dislipidemia mixta? ¿Cuál es la relación entre la dislipidemia y la placa aterogénica?

Responderás a todas esas preguntas al leer este breve resumen.

Flecha La grasa en la sangre no es siempre un problema 

Para empezar a entender la dislipidemia, es necesario dejar claro que no siempre la grasa es un problema. Luego pasaremos a explicar cuándo comienza a representar una amenaza a la salud. (1)

Los ácidos grasos cumplen una función muy importante en las células y en la sangre. Ejemplo de ello es la membrana celular. Está compuesta de moléculas de grasa especiales, y sin ella no podríamos vivir.

Otro ejemplo son las hormonas sexuales, que están compuestas de un anillo químico hecho nada más y nada menos que de colesterol.

Por eso, las grasas forman parte de la alimentación saludable, solo que hay que saber escogerlas entre fuentes ricas en omega 3.

El problema de la grasa en la sangre radica en los excesos.

Así como los niveles muy bajos de grasas pueden ser insuficientes para las necesidades del organismo, los niveles muy altos pueden causar problemas al depositarse en las arterias y contaminar áreas del cuerpo donde las grasas no son necesarias.

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Entre muchos otros que podríamos nombrar, existen tres componentes fundamentales que no podemos dejar de nombrar: el colesterol LDL, el colesterol HDL y los triglicéridos.

  • Colesterol LDL: Es popularmente conocido como colesterol malo. LDL son las siglas en inglés de “Lipoproteína de Baja Densidad”. Son partículas parecidas a una gran bolsa, llenas de colesterol, que tienen la función de llevar la grasa del hígado hacia el resto del cuerpo. Son transportadores de grasa muy importantes para el funcionamiento normal del organismo, pero cuando hay un exceso comienzan a depositar grasa donde no debería haber, como en los vasos sanguíneos.
  • Colesterol HDL: Conocido como el colesterol bueno, sus siglas significan “Lipoproteína de Alta Densidad”. Son partículas muy parecidas a las LDL, en forma de bolsa y llenas de colesterol, pero su función es transportar la grasa desde las diferentes partes del cuerpo hasta el hígado. De esta forma, realizan una especie de limpieza de las arterias y de los tejidos con alto contenido graso. Es por eso que a las HDL se les denomina “colesterol bueno” y los valores bajos de esta partícula son los que ocasionan problemas.
  • Triglicéridos: Son partículas de grasa muy diferentes al colesterol y a las lipoproteínas. En vez de ser una bolsa llena de grasa, los triglicéridos son moléculas que se componen de un glicerol y tres ácidos grasos. Es decir que, en un esqueleto de glicerol, que tiene 3 espacios, se acoplan 3 moléculas de grasa. Es una forma sencilla de transportar grasa distinta al colesterol en la sangre.
  • Otras partículas de grasa: También existen las VLDL, que son lipoproteínas de muy baja densidad, y también son consideradas colesterol malo. En un perfil lipídico verás igualmente valores como colesterol total, que suma el colesterol bueno y malo sin hacer distinción.

Flecha ¿Qué es la dislipidemia?

Todos los valores de grasa en sangre se pueden ver alterados, algunos al estar muy elevados, otros al estar muy bajos.(2)

Dislipidemia es el nombre médico de la alteración en los lípidos de la sangre, sea porque se encuentran a niveles elevados o bajos.

La dislipidemia tiene una clasificación dependiendo de cuál valor esté alterado.

Por ejemplo, existe la hipertrigliceridemia, la hipercolesterolemia, y la dislipidemia mixta, que se componen de varias alteraciones de lípidos a la vez.

Es común encontrar valores más altos, sobre todo de LDL, mientras vamos envejeciendo.

Estos valores son particularmente mayores en hombres en comparación con las mujeres, quienes generalmente sufren de lípidos en sangre debidos a problemas de obesidad y después de su menopausia.

A continuación, te daremos una pequeña guía de cuáles son los valores normales de cada partícula de grasa en la sangre y la clasificación de la dislipidemia según el tipo de grasa afectado:

> Colesterol Total

No existe un valor estándar para el colesterol total, y generalmente depende mucho del tipo de colesterol que esté aumentado o disminuido.

Sin embargo, se consideran altos los valores de colesterol mayores a 200 a 250 mg/dL. Generalmente, tu médico deberá relacionar tu colesterol LDL con tu colesterol total para poder diagnosticar una dislipidemia.

Este tipo de dislipidemia se denomina hipercolesterolemia, y depende mucho del balance entre colesterol LDL y HDL.

> Colesterol LDL

Se consideran niveles altos de colesterol LDL cuando se encuentran por encima de 160 mg/dL, en especial cuando el colesterol total se encuentra por encima de 250 mg/dL.

Tal valor puede también relacionarse con las HDL para obtener un índice de riesgo cardiovascular.

> Colesterol HDL

Se considera que los valores mayores a 60 mg/dL de colesterol HDL son un factor protector contra enfermedades cardiovasculares.

Por el contrario, si tienes valores menores a 40 mg/dL debes prestar atención a tu condición, relacionar los valores con el colesterol LDL y aplicar cambios al estilo de vida, ya que tales valores se consideran un factor de riesgo de enfermedad coronaria.

> Triglicéridos

Se considera como límite superior a los triglicéridos cuando se encuentran por encima de los 150 mg/dL.

Generalmente se deben relacionar con el colesterol u otros problemas de salud como diabetes, resistencia a la insulina y problemas de los riñones.

Un nivel alto puede aumentar el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular en algunos individuos susceptibles, aunque no siempre de forma aislada (3).

Este tipo de dislipidemia se conoce como hipertrigliceridemia.

> Dislipidemia mixta

Se denomina así a la alteración conjunta de valores de triglicéridos y colesterol a la vez.

Este tipo de dislipidemia generalmente está asociado a mayores consecuencias en el sistema cardiovascular.

> Ratio HDL/LDL y riesgo cardiovascular

Más allá de encontrar aumentos aislados en los niveles de lípidos, podemos también comparar la concentración de cada partícula para obtener un estimado del riesgo cardiovascular.

Por ejemplo, tu LDL puede aparentar estar dentro de límites normales, pero si la relación entre HDL/LDL es 3.5 tienes un riesgo cardiovascular moderado.

En general, el ratio HDL/LDL debe mantenerse por debajo de 2.5 (4).

Asimismo, existen otras relaciones que podemos evaluar entre distintas partículas en la sangre, por ejemplo:

Ratio Colesterol/HDL (5): Debe mantenerse por debajo de 4.2

Ratio TG/HDL(6): El límite normal es 1, y un nivel mayor a 3 aumenta considerablemente el riesgo cardiovascular.

Flecha Dislipidemia: síntomas más importantes

La dislipidemia tiene muchas características similares a la hipertensión: ambas causan problemas serios a largo plazo y ambas suelen ser asintomáticas.

En la mayoría de los casos, la dislipidemia se detecta de forma tardía, cuando el paciente se realiza una serie de exámenes de rutina y es entonces cuando se da cuenta de sus altos valores de lípidos en sangre.

Sin embargo, la mayoría de estos pacientes son totalmente asintomáticos.

Y cuando presentan síntomas se atribuyen a cualquier otra causa, menos a un trastorno de lípidos.

Algunos pacientes pueden desarrollar mareos, otros pueden referir dolor de cabeza, pero son problemas tan leves que no despiertan ninguna inquietud y el problema persiste por muchos meses, e incluso años.

Con el tiempo, cuando se desarrollan las consecuencias de la dislipidemia, los efectos en el cuerpo se hacen notorios, pero ya no hay marcha atrás.

No hay forma de revertir un infarto al miocardio o un accidente cerebrovascular cuando ya han ocurrido.

Flecha Causas de la dislipidemia

Vale la pena también evaluar las principales razones por las que se ven alterados los valores de lípidos en sangre.

En la mayoría de los casos tiene mucho que ver con la dieta, sin embargo, existen algunos síndromes genéticos y problemas metabólicos que pueden estar asociados a niveles altos de colesterol y triglicéridos.

Entre los principales problemas, tenemos:

> Dislipidemias primarias

También llamadas hereditarias. Son problemas genéticos en el metabolismo de las grasas que resultan en una producción exagerada de triglicéridos o colesterol LDL o una eliminación muy lenta.

Algunas dislipidemias primarias también conllevan una eliminación rápida o una falla en la producción de colesterol HDL.

Una de las características de este tipo de dislipidemia es que los valores de lípidos en sangre son exageradamente altos y muy resistentes al tratamiento habitual (2, 3).

> Obesidad

Es una causa muy frecuente de dislipidemias. La obesidad es un exceso de tejido graso en el organismo, y conlleva a un aumento del transporte de la grasa en la sangre. Está asociado con problemas como hígado graso y ateroesclerosis, y puede desembocar en una resistencia a la insulina (3).

> Diabetes

Los problemas con la insulina y el aumento de glucosa en sangre pueden asociarse también a una dislipidemia. El metabolismo de los carbohidratos está íntimamente ligado con el metabolismo de las grasas.

Ambas son fuentes de energía y pueden utilizarse o almacenarse de diferentes formas en el organismo, por lo que un exceso de glucosa en la sangre puede desencadenar un aumento en los niveles de triglicéridos y colesterol, especialmente en pacientes obesos (3).

> Mala dieta e inactividad

Una dieta con exceso de grasas saturadas y grasas trans así como el sedentarismo y la inactividad física pueden llevarnos a padecer de problemas de lípidos en sangre, especialmente si se unen con los factores mencionados arriba.

Se ha determinado que el ejercicio tiene efectos positivos al disminuir valores de LDL y aumentar las HDL, efecto del que no disfrutaremos si no hacemos actividad física (7).

Flecha Fisiopatología de la dislipidemia

Hemos nombrado en secciones anteriores el infarto al miocardio y el accidente cerebrovascular como problemas de salud asociadas a las dislipidemias.

Efectivamente, todo se debe a un depósito anormal de grasa en las arterias que se hace progresivo mientras la dislipidemia se convierte en un problema crónico.

Mientras más altos sean los niveles de LDL y triglicéridos y menor sea el nivel de HDL, el riesgo cardiovascular aumenta por la formación de una placa ateromatosa en los vasos sanguíneos.

La formación de una placa ateromatosa es un proceso muy complejo que involucra inflamación, moléculas de LDL, macrófagos, moléculas de colesterol, y radicales libres.

Al final del proceso, una capa de grasa cubre el interior del vaso sanguíneo y reduce el espacio por el que circula la sangre.

Haciendo un esfuerzo extra por vencer el obstáculo, el flujo de sangre termina rompiendo la placa ateromatosa y desencadenando un proceso de agregación plaquetaria parecido al que se inicia después de una lesión.

Se forman trombos que bien pueden ocluir la totalidad de la arteria o desprenderse y migrar a una arteria más pequeña, obstruyendo el paso de sangre.

Todo comienza con una mala dieta, con un ejercicio insuficiente, o con unos kilos extra de peso.

Puede o no estar asociado a la diabetes o a problemas mayores, pero puede terminar en un problema grave del cual no hay vuelta atrás.

El infarto cerebral y del corazón pueden tener consecuencias perdurables y son los principales motivos de muerte y discapacidad en jóvenes adultos y adultos mayores (8).

Flecha Tratamiento de la dislipidemia

Al detectar un trastorno en los niveles de lípidos en la sangre, el tratamiento dependerá de qué tan grave es la alteración y cuáles valores se encuentran alterados.

En la mayoría de los casos leves la dieta y el ejercicio suelen ser métodos claves para el tratamiento de estos trastornos sin necesidad de utilizar fármacos.

Sin embargo, en muchos otros casos como la dislipidemia primaria, será necesaria la intervención de un equipo médico y asesoría nutricional para lograr solucionar el problema.

Los medicamentos que generalmente se utilizan para el tratamiento de las dislipidemias son los fibratos y las estatinas, y el tipo de dieta que se recomienda es una dieta hipocalórica con una buena selección de grasas de calidad y carbohidratos complejos.

> Tratamiento nutricional

La dislipidemia es básicamente un trastorno del metabolismo energético, y son pocos los casos que no mejoran con un tratamiento nutricional.

Los alimentos recomendados para personas con dislipidemia son generalmente los mismos:

  • Fuentes de fibra natural, como las legumbres, la lechuga, el brócoli, y muchos otros vegetales fibrosos.
  • Fuentes de carbohidratos complejos, como el pan y los cereales de grano entero, las nueces, semillas y legumbres.
  • Fuentes de grasa de buena calidad, como el aguacate y los pescados.

Sin embargo, más allá de indicar una lista de alimentos recomendados, lo que se busca en el tratamiento nutricional de la dislipidemia es la moderación y la buena selección en proporción de nutrientes.

Para ello existen una serie de recomendaciones dietéticas, la mayoría de ellas asociadas a una reducción de peso.

Un ejemplo característico es la dieta antiinflamatoria, la que disminuye el efecto inflamatorio de la obesidad y la dieta inadecuada.

Se trata de un tipo de dieta enfocada en alimentos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Promueve el consumo de alimentos frescos y mejora con el tiempo la proporción de lípidos en la sangre.

En pacientes con problema de peso e hígado graso se recomendará una dieta hipocalórica para normalizar el porcentaje de grasa corporal, y en pacientes con niveles muy altos de lípidos en sangre se necesitará el apoyo de fármacos como las estatinas y los fibratos.

> ¿Debería hacer algo al respecto?

Nos sorprenderíamos al conocer todos los casos de pacientes con dislipidemia y pocos o ningún síntoma. Son muchos los que caminan por la calle con niveles alarmantes de lípidos en sangre y sin enterarse de ello.

Si has sido diagnosticado de forma inesperada y nunca has tenido ningún problema aparente por la dislipidemia, ¿deberías hacer algo al respecto?

La dislipidemia en este sentido es como la hipertensión arterial. Puede no aparentar demasiado, pero se convierte poco a poco en un asesino silencioso.

Hemos mostrado en secciones anteriores como la dislipidemia puede llevar a la formación de una placa aterogénica, al infarto y la enfermedad cerebrovascular.

Mientras más factores de riesgo cardiovascular tengas, más probabilidades tienes de padecer estas terribles consecuencias.

No por casualidad se asocian los problemas de obesidad, los problemas de azúcar, las dislipidemias y la hipertensión arterial con una entidad médica llamada síndrome metabólico.

Flecha Trata las dislipidemias combatiendo el Síndrome Metabólico

Si has sido diagnosticado con alteraciones de lípidos en sangre, es ahora el momento de hacer algo al respecto.

Cuando estas consecuencias se desencadenan no hay vuelta atrás.

Por eso, infórmate y lee nuestro post sobre lo que es el síndrome metabólico, cómo aumenta el riesgo cardiovascular y qué puedes hacer al respecto.

Y más importante aún, toma acción.

Recuerda que la información se queda en el papel si no haces algo al respecto, y vivir una vida saludable con una dieta apropiada puede ser más sencillo de lo que te imaginas.

Esperamos que te haya gustado este post. Si es así, te agradeceríamos que lo valores y lo puntúes con las máxima clasificación. Con 5 estrellas. Así llegaremos a mucha más personas Gracias de antemano.

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Un comentario de “Dislipidemias: Aprende todo sobre esta condición

  1. Percy R. Valdivia Herrera dice:

    Muy interesante la información. Los pacientes tenemos q leer información de este tipo para entender mejor a nuestros cardiólogos y para darle más importancia a nuestra alimentación y hacer ejercicios físicos.

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